Durante diciembre, las casas de empeño en Cuernavaca reportaron una disminución atípica en su actividad, al registrar una afluencia de clientes menor a la de otros años, informó Óscar Sagan, gerente de una casa de empeño en la capital morelense. De acuerdo con su experiencia, la operación se ubicó alrededor de 40 por ciento por debajo de lo habitual para esta temporada.
Explicó que, de manera tradicional, en diciembre baja la demanda de empeños debido al pago de prestaciones, aguinaldos y al uso de ahorros por parte de las familias; sin embargo, señaló que en este año la reducción fue más marcada, aun con la implementación de promociones y estrategias para atraer clientes.
Pese a este comportamiento, el sector prevé un repunte importante a partir de enero y febrero, meses que históricamente representan el periodo de mayor actividad para las casas de empeño, debido a la llamada “cuesta de enero”. Indicó que en esos meses la demanda de empeños suele duplicar la registrada en diciembre, aunque las ventas directas tienden a disminuir.
Detalló que la joyería concentra cerca del 80 por ciento de los empeños, seguida por automóviles y, en menor medida, artículos electrónicos. Añadió que la mayoría de los clientes logra recuperar sus prendas, gracias a tasas de interés accesibles.
Finalmente, recomendó a la población comparar opciones y mantener finanzas sanas, aunque reconoció que las casas de empeño continúan siendo una alternativa para atender necesidades económicas inmediatas.
