La Falla de San Andrés que corre a lo largo del Litoral Mexicano en el Pacífico proveniente de Sud y Centroamérica para prolongar se hasta San Francisco y Los Ángeles en California, para desviarse con menos actividad telúrica hacia el Océano Atlántico luego de atravesar la Unión Americana, volvió a sembrar miedo, terror y pánico por las fuerzas de la naturaleza desbordadas que en esta ocasión, tras abatir como epicentro del sismo los rumbos de la Costa Chica, la población de San Marcos en el Estado de Guerrero… Ahí tiembla, tiembla y retiembla luego de que las réplicas del sismo inicial del pasado día 2 de enero, con una fuerza trepitatoria y oscilatoria de 6.4 grados en la Escala de Richter, tuvo secuencias de otros movimientos de menor magnitud pero no por ello menos preocupantes, algunos de los cuales rebasaron los 4 grados y según se sabe, han sumado más de 3 mil replicas cuyas sacudidas mantienen a los pueblos de esa región de San Marcos y su entorno en alerta permanente… Para quien no sabe dónde queda San Marcos en la Costa Chica de Guerrero les diré que ésta empieza pasando Acapulco hacia el Sur por donde se encuentran el Hotel Princess, el Mayan Palace en las largas playas abiertas conocidas bajo el nombre de quien fuera el líder campesino en tiempos de Luis Echeberría el aguerrido Secretario General de la entonces Confederación Nacional Campesina -CNC, brazo relevante del otrora todopoderoso PRI, Alfredo Vladimir Bonfil, quien por esos rumbos perdió la vida en un avionazo que siempre mantuvo el enigma de haber sido promovido y provocado por los espacios del poder político nacional, ya que aquel líder campesino fue serio aspirante a la Presidencia de la República… Siguiendo la carretera que va hacia Oaxaca, aproximadamente a 50 kilómetros de Acapulco está San Marcos y desde luego, es necesario referir por su cercanía a los poblados costeños de Las Vigas y Cruz Grande, hasta donde los temblores según tenemos información se sienten y resienten e incluso alcanzan más allá hasta llegar a Playa Ventura, punto de reunión de miles de morelenses en tiempos vacacionales y desde luego en el kilometro 134 el poblado de Marquelia con su bella Bocana y la Barra de Tecoanapa… Desde luego, las fuerzas de la naturaleza son tan grandes que los sismos de San Marcos se sienten y resienten más allá incluyendo el propio Acapulco y algunos municipios de la Costa Grande así como poblados de la Montaña, la Sierra de Guerrero y prácticamente todo el estado, prueba de ello es que lo padecimos y sufrimos tanto en el Estado de Morelos como en la Ciudad de México y otras latitudes aledañas… A manera de sugerencia y recomendación luego de esta cadena de temblores que tanto nos espantaron, la prudencia debe obligarnos a revisar la infraestructura e instalaciones de las construcciones donde tengamos nuestro espacio habitacional y laboral por las oficinas, comercios o empresas donde cumplamos nuestros desempeños o trabajo… No queda de otra, a tomar precauciones y si es necesario proceder a las restauraciones, reconstrucciones y por desgracia, cuando no quede de otra a derrumbar lo que quedó parcial o totalmente destruido… Esto último se aplica ya en múltiples pueblos cercanos al epicentro y en San Marcos mismo donde hay cientos o tal vez miles de edificaciones destruidas… Por fortuna, siendo lamentable este temblor y sus secuelas presuntamente sólo dejaron una persona muerta, por lo cual podemos referir que en términos generales por cuanto a vidas perdidas no nos fue tan mal… ¡Ahí la dejamos! ¡Hasta mañana que será un día más!
