Lo que nos faltaba, en plena contingencia del Coronavirus con semáforo al “rojo vivo”, en el Estado de Morelos más que preocupantes son Cuernavaca y los municipios colindantes de Temixco, Xochitepec, Tepoztlán Emiliano Zapata, Jiutepec y Huitzilac, por la pandemia creciente y la necesidad urgente de tanques de oxígenos y sus recargas, que han sido abusados por parte de muchos expendedores, como consecuencia de los altos precios anárquicos que han impuesto a su gusto y arbitrariedad, sin que ninguna autoridad tenga control del mercado por esos dos elementos hoy vitales… La escasez real o ficticia de tanques de oxígeno, parece el pretexto o razón que por desgracia afecta a familiares y cercanos de los contagiados, lo cual deja en grave desventaja a cientos de estos, urgidos de esos insumos que parecen ser o son los posibles elementos para su alivio, recuperación y salvación… ¿Dónde están las autoridades del Sector Salud, de la Procuraduría Federal del Consumidor -Profeco- o de otras instancias gubernamentales municipales, estatales o federales que vigilen y pongan orden en ese poder anárquico que sólo con su ley imponen los mercantilistas beneficiarios por su comercialización..? Urge “meter en cintura” y poner orden a todos aquellos comercios o empresarios que expendan tanques y recargas de oxígeno… ¡No más tolerancia ni solapamiento, Martha María Hernández delegada de la Profeco, y en el caso de Morelos los ediles de los ayuntamientos y los funcionarios del área en el Gobierno Estatal, que son los responsables de hacer cumplir a esos negociantes..? ¡Ahí la dejamos!
Por otra parte, múltiples quejas y denuncias proceden de voces ciudadanas, por cuánto al asedio de los criminales que no sólo se han apoltronado de la vía pública para el asalto callejero, el robo a mano armada de vehículos y hurtos a sus ocupantes, con atentados cumplidos, a veces sangrientos y hasta mortales contra conductores y acompañantes, así como los robos y hasta los vaciados de casas habitación y oficinas, mediante mudanzas a distintas horas del día o de la noche, a lo cual se suman ahora como si lo anterior fuera poco, los robos que también a mano armada atentan contra amas de casa, jefes de familia y marchantes o clientes que concurren a los supermercados, mercados, tianguis o centros de abasto, para llevar los suministros necesarios de carácter familiar o para sus comercios… De ello se quejan clientes, expendedores y detal listas de múltiples productos, que concurren para la adquisición de lo necesario para sus vendimias o familia, pues en esos centros de abasto, el asalto es casi siempre en las áreas de estacionamiento, bien sea para sólo robarles cuando bien les va, los productos adquiridos, el dinero o celulares y en casos de mayor gravedad la unidad vehicular, no sólo con la amenaza sino con la vejación, golpes, heridas y hasta el asesinato… Pareciera esto un infierno interminable por la inseguridad, que un día sí y otro también se vive por todos los rumbos del Estado, lo cual sufrimos los habitantes con los nuestros, quienes sin duda alguna tenemos que andar a la expectativa permanente por lo que nos pueda o no suceder en esos espacios o durante el tránsito hacia el destino a donde tengamos que llevar lo adquirido… Pedir o invocar al Gobierno que acabe con esta circunstancia resulta inútil, pues pareciera esto ser cuestión de un milagro para que la pesadilla pueda cambiar, frente a la triste circunstancia que nos abate… ¡La inseguridad es creciente y la criminalidad mucho más..! ¡Hasta mañana que será un día más..!
Por PABLO RUBÉN VILLALOBOS / pablorubenvillalobosh@hotmail.com
