¡Miles de trabajadores arriesgan!
No son pocos quienes por necesidad se ven obligados a salir por la lucha diaria, “para el pan nuestro de cada día”… Son cientos de miles de empleados y trabajadores cuyas fuentes de labor se mantienen activas para cumplir y atender lo necesario, en ánimo de que el conglomerado social pueda contar con lo indispensable de su relevante labor, que casi casi como héroes anónimos tienen que cumplir y salir para “jugársela” diariamente… Entre otros, podemos mencionar a quienes cumplen sus desempeños en farmacias, tiendas de conveniencia, las llamadas tiendas grandes, almacenes o súper mercados, donde laboran centenas de ellas y ellos para más o menos mantener el orden de los productos y las colas de cobranza… Debemos destacar aquí a nuestros apreciados “compas de la comunicación”, entre reporteros, conductores de programas televisivos y radiofónicos, quienes junto al personal de apoyo, a diario deben llegar a las cabinas de transmisión, así como los fotógrafos, camarógrafos y demás personal que deben presentarse para que se puedan estructurar los noticieros u otros programas, así como en los periódicos e incluso por estos, lo invaluable de nuestros cumplidos voceadores que mediante la venta de los medios gráficos se ganan el sustento cotidiano… A todos ellos debemos sumar a los comerciantes, quienes como vendedores de productos comestibles, desde la madrugada y hasta altas horas de la tarde noche, “salen a rifársela”… No olvido citar a los choferes de taxis, rutas, autobuses y demás servicios rodantes, como lo son ahora los invaluables motociclistas repartidores de productos a domicilio, a quienes también reconocemos y damos las gracias por sus servicios… Todos ellas y ellos son sólo un ejemplo de los muchísimos más que se siguen fregando, no sólo para cumplir y lograr el beneficio de lo necesario para su sustento y su familiar, sino también como lo hacen y cumplen nuestros invaluables hombres y mujeres del campo, muchos de los cuales no han detenido su labor para poder producir lo que requerimos en nuestra llamada mesa familiar y canasta básica… ¡Gracias a todos ellos y a todos los demás que al igual que nosotros, cumplimos la cotidiana labor, pues nos la seguimos “rifando”!
ESTEBAN MOCTEZUMA, OTRA VEZ…
Apenas arrancada la pandemia tras su llegada a México, el Secretario de Educación Esteban Moctezuma salió a la palestra para abatir los saludos de “manitas sudadas”; besitos en los “cachetes” o en la boca y evitar apapachos con abrazos para fortalecer las cercanías de los cuerpos... El Secretario recomendó solo poner la mano derecha a la altura del corazón y con breve reverencia expresar el afecto, como saludo en el encuentro... No fueron pocos los miles que siguieron la recomendación del Ministro Educador, quien al mismo tiempo anunció en forma anticipada el periodo vacacional “extendido” por varios días entre el 20 de marzo y el 20 de abril del presente año escolar, a efecto de evitar en la creciente alarma del Coronavirus, las asistencias de millones de estudiantes a las escuelas de todos los niveles de enseñanza... Parecía que el Secretario le había atinado, pero pronto vinieron otras voces que empezaron a cambiar los plazos de la pandemia… Para el 30 de abril, dijo el subsecretario de Salud Hugo López Gatell; para el 10 de mayo aseveró el Presidente Andrés Manuel López Obrador y ahora para el 31 de mayo, vuelve a decir Esteban Moctezuma por lo del retorno a clases, lo cual dudamos, mientras ellos siguen con sus adivinanzas fallidas… ¡La contingencia puede llevarnos más allá de septiembre! Al tiempo. ¡Hasta mañana que será un día más..!
Pablo Rubén Villalobos
