Sorpresivamente sonó el timbre de Casa, asomé por la ventana, vi la figura de un joven, pregunte quien es, me vio y dijo que iba de parte del licenciado César Salgado Castañeda… Le solicité esperar un momento, bajé y me explicó que traía “un encargo” de su parte… Recordé los pozoles anteriores y nuestra buena y vieja amistad con el ahora Regidor del Ayuntamiento de Cuernavaca… Cuando vi el paquete que portaba el atento enviado, pregunté y me explicó que era un queso, el cual desde luego observé que era de muy buen tamaño… Agradecí la entrega y pregunté al joven su nombre, ante lo cual amablemente contestó: “Soy Raful Barrios”… De inmediato me vino a la memoria el homógrafo de ese nombre… Pregunté por él intuyendo que era su Señor Padre y me informó que en efecto, Rafúl Barrios es su progenitor… Rápidamente referí al Hijo ahí presente, que Raful Barrios, buen amigo, fue un Luchador Social por los comercios ambulantes, fundador de la Cámara Nacional del Comercio en Pequeño -Canacope-, quien llegó a ser Regidor del Ayuntamiento de Cuernavaca… Me informó que su Papá aún es dirigente de comerciantes y sigue en la lucha por esos trabajadores, con su propio negocio por la compra venta de quesos como el que yo recibí otros productos… Le envié afectuosos saludos, con los mejores deseos por la Pascua Decembrina y fui informado por Raful hijo que él, ahora forma parte de la Dirigencia de la Organización que tiene Raful Barrios padre… Nos despedimos y de inmediato llamé a mi amigo César Salgado para dar las gracias, lo cual permitió recordar ciertas vivencias por ese generoso y sabroso regalo que compartí… Al expresar la gratitud, recordamos que estábamos en el marco de la Pascua Decembrina al inicio de las tradicionales Posadas, lamentando hoy la pérdida de esa bella tradición por cuestión de la pandemia… Hurgamos y no encontramos algún lugar cercano donde se hubiese tenido posada salvo, según me dijo, la cibernética que se transmitió desde la fronteriza Ciudad de Tijuana… Se nos vinieron los nostálgicos recuerdos por lo del Nacimiento, los peregrinos, los canticos, las velitas y las travesuras; las canastitas o bolsitas con colaciones, cacahuates, caña, tejocotes, naranjas y otros frutos de la temporada, así como el pedir y dar posada con los coros, oraciones y cantos para romper la piñata… Qué recuerdos y cuánta nostalgia… Hoy parece que todo ello se nos perdió por el Coronavirus… Sin embargo con ánimo propositivo, César Salgado Castañeda y este Escribano, hicimos votos para confiar en la bondad generosa del Señor, en ánimo de que pronto tengamos nuevos tiempos y volvamos a vernos para disfrutar de nuestra Pascua con sus posadas, piñatas y la algarabía de todos los participantes, entre niños, púberes, jóvenes y adultos, hijos, nietos y amigos enlazados por la amistad, el cariño y el amor que prohíja “El Nacimiento del Niño Dios”, La Navidad y luego la Despedida del Año para dar paso a las esperanzas del Año Nuevo… ¡Cuántas remembranzas y cuánta nostalgia..! ¡Tenemos la fe, confianza, credo y esperanza de que ello vuelva a ser parte de nuestras hermosas tradiciones..! ¡Aún ahora, así como estamos, felicidades a todos..! ¡Gracias César! ¡Hasta mañana que será un día más..!

Por PABLO RUBÉN VILLALOBOS / pablorubenvillalobosh@hotmail.com

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