En efecto, de hecho el Juez Federal de la Corte de Brooklyn Brian Cogan, se ha convertido en “El Coco” de los capos de los cárteles mexicanos… Basta con referir que en su Juzgado, ha tenido sentados en la silla de los acu- sados tres de los grandes capos cuya fama ya trascendía pero más aún quedó confirmada por su trascendencia internacional en el mundo de las drogas… Ahí el Juez Brian atendió, presidió y sentenció a Joaquín Guzmán Loera, el temido capo sinaloense conocido en el mundo de la criminalidad como “El Chapo”, a quien luego de largas jornadas y el respeto a los tiempos legales para seguirle la causa penal, a final de cuentas el Juez referido lo sentenció a cadena perpetua que el mexicano purga en la cárcel estadounidense de Máxima Seguridad conocida como ADX Florence en el Estado de Colorado… Luego de ello, en el tránsito de unos cuantos meses a ese su Juzgado llegó el caso de quien fuera el intocable funcionario del Go- bierno de la República Mexicana Genaro García Luna, quien tras cumplir varios cargos en el tétrico mundo policiaco, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa lo designó Secretario de Seguridad Pública Nacional donde logró, de acuerdo a las estrategias y publicidades que se hicieron, grandes triunfos no sólo por los criminales, capos y cárteles que detuvo y puso en la picota de la justicia “a la mexicana”, sino por los reconocimientos que en su momento promovió y le fueron otorgados incluso por las mismas autoridades policiacas todopo- derosas de Estados Unidos donde a final de cuentas los mis- mos que lo condeco- raron se encargaron de detenerlo, con- signarlo y ponerlo en la picota del Juez Cogan, quien luego de largos testimonios de policías y otros malandros del crimen organizado convenidos y controlados como testigos protegidos, acumularon lo suficiente para que tras algunas semanas de espera que parecieron largas viniera la sentencia…
Nuevamente Brian Cogan con el Jurado que atendió la causa dictó su sentencia de 38 años y meses con una multa adicional de ¡dos millones de dólares! contra el minimizado Genaro García Luna, a quien le queda el recurso de apela- ción para ver si es posible que le bajen la sentencia luego de haber transitado como reo procesado más de 5 años… El Juez Brian ha resul- tado inflexible, pues no se conmovió por ninguna de las dos cartas manuscritas que Genaro García Luna le acercó con contenidos personales de emociones y sentimientos hogareños, de familia y por su país, al que tanto daño le causó por las cantidades de droga transitada y ejecutados que dejó sembrados en México… Las misivas en cuestión resultaron inútiles… El Tribunal de Justicia de Brian frente a los capos no para ahí, pues ahora tiene bajo el mazo de su mesa de mando en el marco de la justicia estadounidense a Ismael Zambada García mejor conocido en el mundo de la criminalidad como “El Mayo Zambada” que lo fue, hasta que todo parece indicar el hijo del “Chapo” Guzmán, su ahijado Joaquín Guzmán López lo sustrajo de Sinaloa para depo- sitarlo por los rum- bos de San Antonio, dejarlo en manos de los elementos policiacos y de los fiscales que atendieron su caso para consignarlo ante el Juez multirreferido… Debe recordarse que luego de la detención, extradición, consignación, enjuiciamiento y sentencia de “El Chapo”, por distintas partes de país, particularmente en Sinaloa, la criminalidad creciente sembró pánico, terror y muerte, destacando lo de Culiacán, circunstancia que se ha multirrepetido tras las mismas etapas que en principio ha transitado “El Mayo Zambada”, quien ahora vive y sufre su proceso judicial en espera de saber su destino carcelario… Por el caso de los temidos “Chapo”, “El Mayo” y García Luna, hay que admirar el valor del Juez Cogan, quien cívicamente cumplió con su trabajo como juzgador… ¡Que el destino lo proteja!
