Bobi, el lomito que tiene el título del perro más viejo del mundo, falleció el pasado 21 de octubre en Conqueiros, Portugal, a la edad de 31 años y 165 días. Su partida deja un vacío en los corazones de todos aquellos que siguieron su asombrosa historia de longevidad.
Bobi se ganó el título Guinness World Records en febrero de este año, rompiendo el récord previo que databa de 1939. Esta raza, que generalmente tiene una esperanza de vida de 12 a 14 años, cautivó al mundo al vivir más del doble del tiempo promedio.

La Dra. Karen Becker, su veterinaria, confirmó la noticia y expresó: "A pesar de haber sobrevivido a todos los perros de la historia, sus 11,478 días en la tierra nunca serían suficientes para quienes lo amaban". La partida de Bobi deja un legado que trasciende las fronteras y resalta la importancia del cuidado y amor que recibió a lo largo de su vida.
Leonel Costa, su dueño, atribuye la notable longevidad de Bobi a varios factores, incluyendo vivir en paz en el campo, nunca haber estado encadenado ni atado a una correa, y disfrutar siempre de "comida humana". Su historia milagrosa y su personalidad única lo hicieron querido por más de 100 personas que asistieron a su fiesta de cumpleaños número 31.
Guinness World Records describió la historia de Bobi como "milagrosa", subrayando el impacto que tuvo en el mundo. En este momento de despedida, recordamos con cariño al perro más viejo del mundo, un amigo leal que dejó una huella imborrable en los corazones de todos aquellos que siguieron su extraordinario viaje de vida.
