Cuernavaca, Morelos.- A pesar  de las diversas afectaciones que dejó el sismo en los manantiales que surten de agua a los principales balnearios, a un año operan de forma normal.
Las albercas naturales se empezaron a abrir a principios de este 2018.
Agua Hedionda, Palo Bolero, Las Termas de Atotonilco, Los Limones, El Almeal o Las Estacas, resultaron con afectaciones.
Por ejemplo, Agua Hedionda tuvo una disminución del líquido sulfuroso, y estuvo cerrado cinco meses.
Sin embargo, luego de diversos trabajos, actualmente funcionan de forma normal.

Por: Guillermo Tapia
guillermo.tapia@diariodemorelos.com