En las dos últimas fechas del campeonato mexicano, se han vuelto a ver las caras personajes que salieron de las diversas instituciones, regresando con otra playera, debiendo enfrentar a ese monstruo de mil cabezas, bautizado en algún momento como “El Respetable”. En el primer caso, Alexis Vega, ahora capitán del Toluca, volvió a pisar el césped del estadio Akron, donde tantas veces saltó enfundado en la casaca rojiblanca del chiverío.
El paso del toluqueño fue mediocre, signado por la indisciplina y el escándalo. Ahora parece enmendar el camino y está convertido en el líder del monarca nacional y en un jugadorazo. Dio pase para gol, anotó el suyo y provocó la expulsión de un rival. Eso sí, se llevó carretadas de menta das. Diego Cocca ha vuelto al banquillo en que condujo a los rojinegros del Atlas al bicampeonato. Tuvo un fugaz paso por Tigres, a quienes abandonó para dirigir, bueno, es un decir, por breve tiempo a la selección nacional. El “Volcán” lo recibió de fea manera, recordando a la autora de sus días. El más sonado caso fue el de Fernando Gago, hoy timonel del Necaxa, quien muy a su pesar, tuvo que visitar la “Perla tapatía”. Hay que recordar que el argentino, luego de negarlo en varias entrevistas, se fue intempestivamente para entrenar a Boca Juniors. Al que obra mal, se le pudre el tamal, dicen en mi pueblo, aunque los muy pikis le llaman karma, por lo que solo fue a hacer el ridículo. Por esas cosas raras de la vida, que solo pueden pasar en nuestro balompié, los Rayos le abrieron la puerta y ahí la lleva, cocinando el enésimo despido, ya que los tiene ubicados en la décimo cuarta posición, con apenas nueve puntos y muy lejos de la zona de calificación. Al ser cuestionado, el muy cachazudo dijo que el asunto con Chivas, estaba terminado. Pues le hubieran avisado a la gente, que desde el aeropuerto no cesó de insultar al méndigo traidor.
Además, se tuvo que tragar su orgullo, al caer con tres goles de jugado res surgidos de la cantera caprina. Recuerdo que hace ya muchos años, Ramón Ramírez, extraordinario jugador, había contribuido de manera fundamental, a la conquista del título en 1997, vistiendo la playera del Guadalajara. Un par de años más tarde, fue transferido al odiado rival, el América y de ídolo se convirtió en el villano favorito de la hinchada tapatía. A nivel internacional, también se han presentado casos y le recuerdo dos. En una carambola, donde el Atlético de Madrid le cedía a los Pumas la carta de Hugo Sánchez, este era traspasa do al Real Madrid.
El público “Colchonero” no mordió el anzuelo y desterró para siempre al goleador azteca. Otro caso se presentó en el año 2000. El portugués Luís Figo, luego de triunfar en el Barsa, se fue al Madrid. No tiene usted idea de la bronca que esto generó para el público “culé”. Lucho era denostado e injuriado donde quiera que se parara, al grito de “Traidor”. En fin, son solo ejemplos de estos… Reencuentros.
