Después de ver por la televisión el agarrón entre el Barcelona y el Inter de Milán, en la Semifinal de la Champions, se queda uno con el resabio, el mal sabor de boca y la tristeza de entender que el producto que nos entregan por estos lares, es de muy mala calidad.

El torneo entre la élite de equipos en el Viejo Mundo ofrece emociones desde la fase previa, donde nadie escatima el esfuerzo y los profesionales se brindan, más que en pos del resultado, en un respeto absoluto por el juego y el espectáculo.

Habrá quién piense que siempre son los mismos, los grandes equipos que llegan a estas instancias, pero revisando los libros, es frecuente encontrar clubes que refrescan el ambiente.

El gran ganador, Real Madrid, fue echado por el Arsenal, quien, a su vez, está en capilla al perder en casa frente al París St Germain.

El cuadro francés, a golpe de billetazos, ha buscado afanosamente ganar este trofeo y hoy, está más cerca que nunca.

La otra llave, está más que abierta pues el cuadro neroazzurri deberá atacar mucho más de lo que hizo en el Camp Nou y con ello, abrirá espacios a los jóvenes y veloces atacantes culés, encabezados por el “chico maravilla”, Lamine Yamal.

En la UEFA se define un par de años antes el estadio que albergará la Gran Final. En esta ocasión, el honor recaerá en el Allianz Arena de Münich.

En nuestra región se juega la Concachampions, torneo región 4 que pretende imitar lo que hemos relatado, solo que en condiciones bastante pobres.

Los equipos del Caribe son de relleno y Centroamérica se ha quedado muy atrás por lo que el campeonato se dirime, desde hace ya algunos años, entre los equipos de la LigaMx y los de la MLS.

Incluso el calendario se programa para que accedan a la Final un cuadro de cada una de estas Asociaciones.

Si en Europa se sabe con anticipación la sede del “Partido Grande”, ¿puede usted creer que acá todavía no se designa?

Ya Vancouver, que venció al Inter de Miami, espera al ganador, que para cuando usted me acompañe con su lectura, ya conoceremos del duelo entre Cruz Azul y Tigres.

La directiva de la Confederación, tomará en cuenta un estadio que pueda albergar la mayor cantidad de espectadores.

Los partidos en nuestra área se juegan con una cantidad considerable de interrupciones, fruto de la indisciplina rampante de jugadores y cuerpo técnico.

Perder tiempo de forma deliberada, fingir faltas o en su caso, exagerarlas, protestar insistentemente a los jueces, provocar al adversario, en fin, todo un compendio de actitudes antideportivas.

Bueno, hasta parece fácil arbitrar en Europa, en cambio acá, parece un duelo de “vencidas” entre el juez y los rijosos participantes.

En unos días sabremos quiénes juegan la Final en Alemania y también donde se juega la de acá.

Como decía el maestro Joaquín Urrea: “En Concacaf, se juega un deporte…muy parecido al futbol”.

Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

Sigue el canal de Diario De Morelos en WhatsApp