Uno de los directores técnicos más exitosos del mundo no la está pasando nada bien.
Se trata del adiestrador español Joseph Guardiola, para muchos el mejor del orbe y su actualidad personal y profesional.
“Pep”, como se le conoce coloquialmente, fue un extraordinario futbolista, salido de la cantera del Barsa.
Defendió con éxito los colores blaugrana y con la “Furia Roja”, también tuvo actuaciones memorables.
Tuve la suerte de dirigir un partido con él en la cancha. Fue en el año 1992, cuando fui designado para asistir a los Juegos Olímpicos a celebrarse en Barcelona.
La Semifinal de jugó en Valencia, entre el cuadro africano de Ghana y el seleccionado de España.
Los ibéricos ganaron uno por cero y luego se colgarían la medalla de oro al vencer a Polonia en la Gran Final.
Casi al final de su carrera, su paisano Manuel Lillo lo convenció de venir a jugar a México.
Los Dorados de Sinaloa fueron su club y como ya estaba estudiando para entrenador, se convirtió en una especie de técnico en cancha, independientemente de su calidad y liderazgo.
Guardiola ha sido campeón con todos los equipos a los que ha dirigido.
Con el cuadro catalán ganó 14 títulos en cuatro años, con el Bayern de Muncich obtuvo 7 campeonatos en diversos torneos durante tres años y con su actual equipo, el Manchester City, desde 2016 ha levantado 18 trofeos, incluyendo 6 de la Premier League. ¡Absolutamente fenomenal!
Sin embargo, la magia parece haberse acabado. Los “ciudadanos” marchan en la quinta posición, a dieciséis puntos de líder Liverpool y ya sin ninguna posibilidad de refrendar el título.
En la Champions la cosa no pinta mejor, ya que fueron derrotados por el Real Madrid y cierran, obligados a ganar, en el “Santiago Bernabeu” de la capital ibérica.
Cada semana pende sobre la cabeza de Joseph la espada de la destitución. Esto le produce auto ataques desenfrenados de ansiedad, siendo incluso retratado con rasguños visibles en la frente y nariz, luego de algún partido.
Su vida privada ha dado de que hablar en los últimos días. Su esposa Cristina Serra ha solicitado la disolución definitiva del vínculo matrimonial.
Pese a no vivir bajo el mismo techo, en eso que en inglés se llama LAT, (living apart together), ya que ella habita la casa de Barcelona y él, por trabajo reside en Manchester, la mujer ha declarado que no puede soportar vivir bajo esa tensión.
Por lo tanto, después de treinta años de relación, el hombre de 54 años queda soltero, aunque continuarán de manera cordial su convivencia afectivocomercial.
Por el bien del futbol, ojalá recuperemos al Guardiola ganador, pero sobre todo, al ser humano.
Alguna vez, comiendo con un grupo de amigos en Guasave, Sinaloa, salió al tema el paso de este jugadorazo por Culiacán y uno de los comensales, luego de dar un generoso sorbo a su cerveza “Pacífico”, declaró muy orondo: “El “Pep” se hizo aquí”.
