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Después del sainete que armaron los federativos mexicanos para hacer comparecer al director técnico Juan Carlos Osorio ante sus majestades, quedó de manifiesto que era solo para taparle el ojo al macho y que la continuidad del estratega colombiano jamás estuvo en entredicho.
He manifestado que el fracaso en la Copa América, autografiado con sangre en la goleada infligida por Chile, no es tan solo culpa del entrenador. Por supuesto que habría que cuestionarle una serie de medidas, algunas francamente ridículas pero de ahí a crucificarlo, medía un océano de distancia.
Siempre he sostenido que al estratega nacional debe dársele libertad para trabajar pero con tres limitantes muy firmes:
1.- Se debe prohibir convocar a jugadores que no sean titulares en sus equipos. En el caso de Osorio trajo a Cándido Ramírez, borrado absolutamente en el Monterrey.
2.- No se puede colocar a jugadores en puestos que no dominan. La “rotación” tendría que ser, en todo caso, un lateral por otro o si sale el “Chicharito” que entre Oribe Peralta o Raúl Alonso Jiménez.
3.- Imposible llamar a elementos lesionados o bajos de juego. La selección no es un centro de rehabilitación.
Otra cosa increíble es que se culpe a la prensa de los fracasos deportivos.
Ahora resulta que los medios de comunicación juegan un papel más importante que el de los futbolistas.
Por supuesto que estoy de acuerdo en que algunos periodistas tiran tinta de muy mala leche o con una ignorancia que da miedo pero ponerse los moños para declarar, aduciendo ataques personales, me parece una niñería y una falta de 
profesionalismo.
Los jugadores que militan en clubes europeos se pusieron de acuerdo para no dar declaraciones a la prensa mexicana. Sus dirigentes lo aceptaron permitiendo este secuestro informativo del llamado “equipo de todos”. El periodismo no hace al futbol pero ayuda muchísimo a venderlo como un producto de consumo y por ello, en mucha medida, a ingresar dinero a las arcas de la federación.
Quisiera saber qué pasaría si LeBron James en el básquetbol, Peyton Manning en el americano o Adrián González en el beisbol se declararan en huelga de boca cerrada. ¡El multón que les pondría la liga los haría cantar mejor que Pavarotti!
Luego vemos a Cristiano Ronaldo en la Eurocopa arrebatarle el micrófono a un periodista y tirárselo al río y entendemos que estamos locos todos.
Después sale Guillermo Cantú en la conferencia de prensa posterior a la ratificación de Osorio a cantinflear, con poses de viejo político colmilludo contestando una cosa por otra, evadiendo el tema, saliendo por la tangente y queriéndole ver la cara a millones de mexicanos, por lo que tenemos que concluir que la selección tiene los dirigentes que se merece.
P.D. ¿por qué en la conferencia no estuvieron presentes Decio de María en su carácter de presidente y Santiago Baños como director de selecciones?

Bajo la lupa
Arturo Brizio Carter
[email protected]