Durante 2025, el estado de Morelos registró un incremento de 1.9 por ciento en la recepción de remesas provenientes de Estados Unidos, al captar un total de 1 mil 166.5 millones de dólares (MDD), de acuerdo con datos del Banco de México.
La cifra de este año, 1 mil 166.5 MDD, representa 22.3 MDD más que en 2024, cuando se recibieron 1 mil 144.2 MDD, en contraste con la tendencia nacional, que mostró una disminución.
La titular de la Dirección General de Migrantes del Estado, Verónica Giles Chávez, explicó que mientras a nivel nacional se observó una caída de 4.6 por ciento en el envío de remesas respecto al año anterior, en Morelos el comportamiento fue distinto. Detalló que el aumento pasó de 1.8 (en 2024) a 1.9 por ciento, lo que refleja que los morelenses en el extranjero “continúan enviando recursos para sostener la economía de sus familias”.
La funcionaria señaló que este flujo constante de remesas se ha mantenido de manera progresiva en los últimos años. Recordó que en 2018 el crecimiento fue de 1.7 por ciento, posteriormente aumentó a 1.8 y en 2025 alcanzó el 1.9 por ciento, pese a las condiciones económicas y migratorias adversas. Subrayó que las personas migrantes “no han dejado de enviar dinero”, lo que resulta fundamental para el bienestar de miles de hogares en la entidad.
Respecto al destino de estos recursos, Giles Chávez reconoció que actualmente no existe un análisis específico sobre el uso de las remesas, aunque indicó que, de manera general, se destinan a cubrir necesidades básicas de las familias. Añadió que la dependencia a su cargo trabaja en la elaboración de estudios que permitan identificar con mayor precisión en qué se aprovechan estos ingresos, a fin de contar con datos más sólidos.
En relación con las políticas migratorias de Estados Unidos y su posible impacto en 2026, la directora consideró que, hasta el momento, el endurecimiento de las medidas no ha provocado una disminución en el envío de remesas hacia Morelos. Sostuvo que los procesos de repatriación han sido constantes a lo largo de los años y estimó que, al menos en la entidad, no se prevé un impacto significativo en el flujo de recursos derivados del trabajo de los migrantes morelenses en el extranjero.
