Hay en la designación de Rabindranath Salazar Solorio como el próximo director del Banco del Bienestar la ratificación de la confianza en él depositada por parte del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador. La nueva institución bancaria, que sustituirá al Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (Bansefi), manejará los recuros de los programas sociales que AMLO prometió en su campaña, entre otros las pensión universal que será otrorgada a los mexicanos mayores de 68 años, estén no inscritos en el Seguro Social o el ISSSSTE. De ahí el peso político del cargo otorgado a “Rabín”, claramente mayor que el de delegado general en Morelos para el cual fue mencionado durante semanas el propio ex senador pero al parecer injustamente dado al presidente del Partido Encuentro Social, Hugo Eric Flores Cervantes. Cínico, en un intento desesperado por conservar el dinero de la prerrogativa electoral Eric impugnó la elección presidencial de López Obrador… quien, si lo nombra delegado, estaría poniendo la iglesia en manos de Lutero… EL Gobierno de Morelos acatará la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos con respecto al Paso Exprés, treaccionó el jefe de la Oficina de la Gubernatura, José Manuel Sanz Rivera. Más aún: aseguró que la Secretaría de Obras realiza un estudio para mejorar las condiciones de esta vialidad y que sobre este tema “se dialogó” con el presidente electo López Obrador en su reciente visita al estado. Esto después de que la organización México Evalúa presentó la conclusión del estudio “Socavón del Paso Exprés: cuando gobierna la corrupción” y calificó al Paso Exprés como ejempo de corrupción. Descubriendo el agua tibia, señaló que “criterios deficientes de selección para los contratistas de obra pública permiten la corrupción en la asignación y ejecución de las mismas, y pueden llevar a tragedias, como ocurrió en el Paso Exprés de Cuernavaca, donde fallecieron dos personas el 12 de julio de 2017”. Sin embargo, dependencia oficial, organización social ni persona alguna han insinuado siquiera que sea investigada la posibilidad de un caso de corrupción del aún secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza. Tampoco ha habido una propuesta formal para modificar el Paso Exprés, un tema en el que el columnista ha sido insistente, exponiendo: ¿Qué sucedería si el Paso Exprés fuera modificado, ensanchando los carriles? Dejaría de ser el Paso Mortal, durante los trabajos de modificación los vehículos de servicio particular y público cruzarían la ciudad por las avenidas Domingo Diez, Obregón y Morelos, de suyo densamente transitadas, así que se recrudecería el problema de la movilidad, pero la ampliación del viejo libramiento de la autopista –fue construido en la década de los sesenta– salvaría docenas de vidas. Desde el inicio de la construcción del Paso Exprés, la impericia de conductores, la estrechez de los carriles y los obstáculos de los trabajos colmaron de muertos y heridos la nota roja. Hoy día las desgracias continúan sucediendo, y el popularmente “bautizado” como Paso de la Muerte seguirá cobrando vidas, por mal hecho. “A huevo” metieron ocho carriles en donde no se necesita ser experto en este tipo de obras para discernir que sólo cabían seis y hubiesen sido suficientes.

Por angostos los carriles, los conductores de vehículos chicos y medianos rebasan a centímetros de los espejos laterales, y casi rosándose los autobuses de pasajeros, camiones “tortons” y tráileres de uno o dos remolques. En situaciones de fallas mecánicas, choques o volcaduras los alcances vehiculares son punto menos que inevitables, y prolongados por horas los “embotellamientos” hasta en tanto no aparecen las grúas a retirar las unidades descompuestas o siniestradas y llegan las ambulancias a socorrer a las víctimas. De acuerdo a lo que sugiere Sanz, sobre esto habría hablado el gobernador Cuauhtemoc Blanco con AMLO. ¿Pero en esa conversación se resaltó lo lógico de reducir a seis el número de carriles, y los que queden sean más amplios y haya espacio para los acotamientos?.. CON un pase de lista de cuerpo presente, interrogado uno a uno sobre cuál es su labor específica, la ubicación de su centro de trabajo y el nombre de su jefe inmediato se puede confimar o desechar la existencia de “aviadores” en el Gobierno del Estado. Según la secretaria de administración, Mirna Zavala Zúñiga, han sido detectados 200 empleados que no tienen asignadas áreas de trabajo. Pero si igual pueden ser más que menos, ello puede ser precisado convocándolos para que sean contados personalmente-en-persona en reuniones a las que seguramente no asistirían los que han estado cobrando sin trabajar… AFERRADO al “hueso”, Uriel Carmona Gándara da grima. Si el cargo de fiscal general no es renunciable por ser de “elección legislativa”, sí lo es cuando el ciclo se cumple y la decencia debe imponerse sobre los intereses políticos o económicos… (Me leen después).

 

Por: José Manuel Pérez Durán

jmperezduran@hotmail.com


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