…Y la derecha se contrarió porque México le da asilo al ex presidente boliviano Evo Morales. Ya se sabía: el conservadurismo de los coloquialmente llamados “fifis” o “derechairos” odia todo cuanto signifique liberalismo. Se resisten a aceptar la tradición de México en materia de asilo humanitario a personas perseguidas por sus ideas en sus países de origen. El columnista cuenta entre sus amigos o conocidos a más de cuatro. Ignorantes e insensibles, si de ellos hubiese dependido México no hubiera asilado a Morales, porque “es un indio moreno”, y en 1973 tampoco hubiesen cobijado a los chilenos que vinieron huyendo del sátrapa Pinochet. Cuarenta años atrás, la derecha no se inconformó porque el gobierno de México asiló a un dictador y multiasesino, el Sha de Irán. Al contrario: la visita del monarca les pareció “muy nais”, “encantadora”, como de cuento de mil y una noches. Procedente de Nassau (Bahamas), Mohamed Reza Pahlevi llegó a Cuernavaca el domingo 10 de junio de 1979. Junto con su comitiva arribó a suelo mexicano en un avión propiedad de Bancomer, con su esposa Farah Diba, su hijo de dieciocho años y otras personas. Además de un equipaje muy voluminoso, trajo consigo a dos perros, uno de ellos gran danés. El “Washington Post” aseguró que desde el mismo día que el Sha abandonó Irán, Henry Kissinger, el secretario de estado de EUA, presionó a las autoridades mexicanas para que le concedieran visado de residencia temporal, y que David Rockefeller, presidente del Chase Manhattan Bank de Nueva York, intercedió ante el presidente José López Portillo en favor del personaje iraní. Derrocado en febrero de aquel año por la Revolución islámica y huyendo del nuevo régimen del ayatolá Ruhollah Jomeini, el gobierno estadounidense presionó para que México le concediera asilo. Se instaló en una mansión de la privada Primavera, en la avenida Palmira, y a los cuernavacences no les sorprendió que los visitara un famoso. Muchas celebridades venían constantemente: actores y actrices, pintores, escritores, políticos en retiro. Además, poco trascendieron a la gente local las excentricidades del ex monarca iraní, y fue hasta pasado un tiempo que este personaje como de fábula suscitó notas fantásticas, increíbles y quién sabe si certeras del todo, como esta de una publicación argentina: “Platos bañados en oro, 72 guardaespaldas y una exclusiva mansión: el exilio en México del último Sha de Irán. Una anécdota que ha trascendido es una cena en honor del Sha que fue organizada en la Casa Morelos –la residencia oficial del estado- que se preparó durante semanas con la asesoría de chefs estadounidenses y con alimentos y vinos comprados en el extranjero y trasladados a México en avión privado. El menú incluía cuatro tiempos: ofrecía carne, pescado, champagne y los maridajes de vino adecuados para cada platillo. El Sha llegó enfermo y lo único que pidió comer fue un yogurt con berries. El problema fue hallar un recipiente de plata para servirle la cena. Por la hora era ya casi imposible ir a comprarlo en algún lugar, por lo que se improvisó un tazón de plata que alguien tenía para poner cigarros. Lo lavaron, desinfectaron y ahí le sirvieron el yogurt. En aquella cena deslumbró Farah Diba, quien llegó con un vestido negro largo, un collar y unos pendientes de diamantes. ‘Llevaba todo el dinero ahí’, comentó uno de los invitados. Al emperador y a su hijo sólo se les podía ver públicamente en dos lugares: en el Racket Club, donde jugaban tenis, y el restaurante del hotel ‘Las Mañanitas’, famoso por dar hospedaje a celebridades como un joven príncipe, Felipe de España, y la actriz Marilyn Monroe, entre otros...”. Aparentemente enfermo de cáncer desde que llegó a Cuernavaca, el Sha moriría en El Cairo, Egipto, el 27 de julio de 1980… HEMEROTECA: “Al menos 12 trabajadores fueron dados de baja de la nómina del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca luego de que al manifestarse intencionalmente interrumpieron el abasto de agua en diferentes colonias de la capital”. Corridos no por ejercer el derecho constitucional a la libre manifestación, sino por los perjuicios que causaron a la ciudadanía, serán debidamente indemnizados… “Arrancan construcción de drenaje en Jiutepec. Durante un recorrido el presidente municipal Rafael Reyes Reyes compartió con vecinos que la construcción del drenaje sanitario beneficiará a personas de las calles Morelos, Prolongación Ignacio Allende, Prolongación Lázaro Cárdenas y Andador Los Gallos”. Obras son amores, no buenas razones… (Me leen mañana). 

 

José Manuel Pérez Durán
jmperezduran@hotmail.com