Aveces arriba y a veces abajo, hace tiempo que la sociedad es rehén de la delincuencia. Muchas de las cosas malas que suceden hoy día tienen que ver con la inseguridad y la ineficacia del gobierno.

A ellas se las roban más seguido que a ellos. Los ladrones tienen preferencias de marcas y características que venden rápido, completas o en partes, grandes, poderosas y de modelos recientes para “trabajos” en curso. Los testimonios narran hechos consumados, recurrente el modus operandi de los criminales y coincidentes los perfiles de las víctimas. Ricos y clasemedieros son parte de las estadísticas; los pobres no cuentan, nada tienen que les roben. Apellidos conocidos o no, cuando les sucede a los primeros se sabe más allá de las zonas donde se mueven: ¿Supiste que a Fulanita se la robaron? Se estacionó en un Oxxo para comprar cigarros. Llegaron dos sujetos armados. Ni cuenta se dio de dónde salieron. Uno le puso la pistola en la cabeza y entró en crisis. De por sí que es renerviosa, antes no se desmayó. Desmadejada, se sentó en la banqueta. Lloraba y con trabajos podía hablar. La gente que se arremolinó cuenta que estaba como ida. Un chavo que salió de la tienda sacó su celular y llamó al 911. Reconoció a la “seño”, la acababa de ver pagando en la caja, guapa, bien vestida, oliendo a loción fina. Pidió una patrulla. Hasta eso: los policías no tardaron mucho en llegar, como diez minutos. Preguntaron lo de costumbre, uno de ellos anotó algo en su libretita y se fueron quemando llanta… El día siguiente por ahí de las dos de la tarde se robaron otra, pero esta vez la versión involucró a un famoso. Cuentan que no se trató de un atraco más, así que algunos curiosos intentaron checar el dato, y ¿dónde más que en la Fiscalía? Primero aseguraron que no había nada, pero pasadas dos horas dijeron que sí hubo. Todos los días se roban camionetas. La mayoría están aseguradas, pero sus propietarios recuperan solamente una parte del valor. Y peor cuando los malandros se ponen violentos y andan drogados. Entonces disparan y hieren o matan…

No es Cuernavaca el municipio donde los policías ganan el mejor salario, es San Pedro Garza García, que les paga a sus policías unos 24 mil pesos mensuales. Pero uno de los requisitos que deben cumplir es haber cursado estudios de licenciatura. San Pedro Garza García (Nuevo León, 150 mil habitantes) es un municipio muy rico, y la percepción de seguridad de sus habitantes la más alta de México. Ahí el policía es visto como confiable y su trabajo como profesional. Lo que en parte lo explica el hecho de que San Pedro es la sede de los corporativos transnacionales Vitro, Alfa, Cemex y Femsa, y donde se encuentra el segundo rascacielos más alto del país, la Torre KOI, una obra de 280 metros de altura y 67 pisos. A nivel de estados, San Luis Potosí, Sonora y Baja California están ranqueados con buenos salaros a sus policías, aunque no tanto como el municipio neolonés, donde no por nada la percepción de seguridad de sus habitantes es la más alta, el policía es visto como más confiable y su trabajo como más profesional. Nada que ver con Cuernavaca y Morelos, por desgracia, presupuestalmente pobres. En números redondos, mientras para este año que apenas está arrancando el presupuesto de egresos de San Pedro Garza García es de 5 mil 120 millones de pesos, el de Cuernavaca es cuatro veces menor, mil 850 millones de pesos, y el del Estado de Morelos de sólo 35 mil 650 millones de pesos. Aunque no todo es dinero, así no se puede. O se puede menos… (Me leen mañana).

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