Una peculiaridad de la próxima elección de alcalde de Cuernavaca será la multitud de candidatos, digamos doce, quince y hasta más aspirantes postulados por veintitantos partidos nuevos y “viejos”, conocidos los menos y desconocidos los más tanto para la gente de a pie como para las personas de coche, y fatalmente enfilados al debut y despedida dos de cada tres de los partidos nacientes que inevitablemente perderán el registro en sus primeros comicios. A propósito de lo cual valen apuntes como de que el abanderado del partido Movimiento Alternativa Social (MAS), Matías Nazario Morales, es claramente el más conocido de los candidatos de los partidos debutantes. Con una carrera política de tres décadas en Morelos, mientras otros se fueron como llegaron, efímeros, de pisa y corre, en los inicios de los noventa Nazario llegó para quedarse. Desde el área de Comunicación Social del Gobierno del Estado hizo migas en ámbitos políticos y periodísticos, se abrió un espacio en los niveles de mando del SNTE, fue diputado local y federal por el PRI. En enero de hace un año fue que nació el partido Movimiento Alternativa Social, de acrónimo MAS, presentada entonces la carta de intención para su creación en el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana, dirigidos por Nazario y acompañado por el litigante Enrique Paredes Sotelo, otros ex alcaldes y Francisco León y Velez, Ana Bertha Haro e Isaac Pimentel Rivas, de Tetecala, Tetela del Volcán y Ciudad Ayala. Impedidos de ir a su primera elección en alianza con otros partidos, las organizaciones de nueva creación pelearán solas y su alma, no así los partidos llamados tradicionales que en el caso de la siguiente elección de diputados federales contendrán mediante al menos dos coaliciones ya formalizadas. Es decir, el Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD), agrupados en la coalición Va por México. Y el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM) fundidos en la coalición Juntos hacemos historia. ¿Hay tiempo de que estas dos asociaciones de partidos se repliquen en las elecciones de presidentes municipales y diputados locales de Morelos? Si la respuesta resulta afirmativa, cambiarán las circunstancias y en algunos casos las pretensiones de cargos pero no los nombres que hasta hoy siguen siendo los mismos, entre muchos otros: Alejandra Flores Espinoza, Alejandra Pani Barragán, Alejandro Mojica Toledo y Antonio Villalobos (de Morena); Maricela Velázquez Sánchez, Francisco Moreno Merino, Rafael Cepeda Aguilar, Jorge Arizmendi García, Lourdes Riva Palacio, Jorge Meade Ocaranza (PRI); Daniel y Adrián Terrazas, Javier Bolaños Aguilar, Juan Pablo Adame y ¿José Luis Urióstegui? (PAN); Matías Quiroz Medina y Rodrigo Gayosso Cepeda (PRD). Incluida la reedición del rumor de que nuevamente andan calientes el ex gobernador y ex alcalde panista Sergio Estrada y el ex precandidato a edil citadino fallido de Morena, José Luis Borbolla, en el panorama de estos días resuena el temor de que la siguiente elección de presidente municipal de Cuernavaca vuelva a ser agandallada por un candidato fuereño. Ello significaría la puntilla a la desgracia de la capital morelense y la repetición de una película que los cuernavacenses hemos visto cien veces, protagonizadas por bandas de politiqueros foráneos que vienen con el único propósito de enriquecerse para luego huir cual vulgares delincuentes… (Me leen después).

Por José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com