La respuesta está en el aire, mas no es la gente de a pie quien lo pone o lo quita. En Morelos se recuerda la vorágine política de 1998, cuando en sólo dos años hubo sendos gobernadores, un sustituto y un provisional, Jorge Morales Barud y Jorge Arturo García Rubí. Electo en 1994, el gobernador Jorge Carrillo Olea debía salir en el 2000, pero faltando dos años para que concluyera el sexenio el presidente Ernesto Zedillo lo sacó del Palacio de Gobierno. Carrillo y Graco Ramírez no se podían ver ni en pintura, y éste aprovechó la ocasión para erigirse como uno de los activistas políticos que colaboraron a la caída de Carrillo. El asesinato de un delincuente precipitó los acontecimientos; el caso subsiste en las hemerotecas. El mediodía del 28 de enero de 1998, el coordinador operativo de la Policía Judicial, Armando Martínez Salgado, fue asegurado por oficiales de la Policía Federal de Caminos en la autopista Cuernavaca-Iguala, cerca del poblado El Platanillo. Acompañado de tres agentes a sus órdenes, oculto en el reducido espacio de entre la parte trasera del asiento y la lámina de la caseta de la camioneta pick-up llevaban el cadáver del presunto secuestrador Jorge Nava Avilés (a) “La Mole”. Los periódicos publicaron que el cuerpo mostraba huellas de tortura, y los judiciales habían parado ahí para darle el clásico “carreterazo”. La Procuraduría General de la República los acusó de estar coludidos con bandas de secuestradores, así que fueron recluidos en el penal de máxima seguridad de Almoloya. Se hizo un escándalo de alcance nacional, renunciaron el procurador de justicia, Carlos Peredo Merlo, y el director de la PJ, Jesús Miyazawa Álvarez, y tres meses después el presidente Zedillo empujó fuera de la gubernatura a Carrillo. Aunque esa es otra historia, de cierta manera derivó en el Morelos del hoy. Veinte años más tarde, Graco sería gobernador por el PRD, uno de los diez partidos que en 2018 perdió el registro electoral y por lo tanto no contendrá en los comicios de 2024.

En 2018, Cuauhtémoc Blanco Bravo arribó a la gubernatura postulado por la Coalición “Juntos Haremos Historia” formada por los partidos Morena, Encuentro Social (PES) y del Trabajo. Pero de hecho Cuauhtémoc llegó a gobernador gracias al PES que en 2015 lo llevó a la alcaldía de Cuernavaca mediante un contrato con los hermanos Yáñez que tramitaron su constancia de residencia en Cuernavaca. En la actualidad asesor del Congreso Estatal, Jorge Morales fue el presidente del Ayuntamiento de la capital que le dio a Cuauhtémoc dicha constancia. En agosto de 2016, Blanco Bravo presentó en la Fiscalía General del Estado una denuncia de hechos contra los hermanos Julio y Roberto Yáñez, en esa época respectivamente diputado local del PSD y ex secretario de la Comuna, por los delitos de amenazas de muerte, extorsión, uso de documento falso y falsificación de documentos. En marzo de 2018, Roberto Yáñez reviró asegurando tener un peritaje privado que indicó que Cuauhtémoc firmó el dicho contrato para acredita su participación en las elecciones municipales de 2015. Pero dos años después, según medios de información Roberto declaró que “perdió el contrato en un taxi”.

Hoy, el secretario de Movilidad y Transporte, Víctor Mercado Salgado, es insistentemente mencionado en medios políticos y empresariales como el posible gobernador sustituto que releve a su amigo Cuauhtémoc Blanco. Si una diferencia hay entre los dos, es que “El Güero” Mercado es morelense por nacimiento en Yautepec con residencia en Cuernavaca desde hace medio siglo… (Me leen mañana).

Por: José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com 


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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