Pagos por obras no realizadas y gastos inflados, señaló la revisión de la Cuenta Pública de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). También, gastos “inflados” por 186 millones de pesos y material que supuestamente compraron en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), pero no apareció ni colocado en la obra ni en las bodegas. Según estimó la ASF, el gobierno federal debía recuperar 108.6 millones de pesos que fueron pagados de manera indebida por la SCT. Resaltó más de 491 millones que debieron ser aclarados, y la obligación de recuperar 108.6 millones de pesos más que fueron pagados de manera indebida a través del Centro SCT-Morelos. Afirmó que eran “recuperables” 270 millones por irregularidades detectadas en la obra, y que 31.8 millones estaban pendientes de aclarar por parte de la SCT en la revisión de los contratos realizados durante 2015. La revisión detectó que en marzo de 2014, el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) asignó al Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) el contrato para la elaboración del estudio y el proyecto de la ampliación de la obra carretera por un total de 26 millones de pesos. En agosto de ese año, fue firmado un convenio “modificatorio” para aumentar a 33 millones más IVA el costo de los servicios y alargar el plazo para entregarlos. La auditoría señaló que la carpeta de concreto hidráulico y, ojo, las bases estabilizadas, eran de mala calidad pues hubo “incumplimiento de espesores”. Esto y más resumió del Paso Express la ASF en noviembre de 2017. Pero es hasta dos años después que por estos días trasciende una investigación de la Fiscalía General de la República contra el ex secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, por malversación de fondos, asignaciones irregulares y otros delitos derivados de la construcción del Tren Interurbano México-Toluca, así como de las obras en el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Hoy, es muy probable que las pesquisas incluyan el Paso Exprés de Cuernavaca. De acuerdo a lo publicado, fuentes de la Fiscalía General de la República y de la Secretaría de Hacienda darán a conocer públicamente los detalles de las indagatorias que involucran a otros ex funcionarios de la SCT en temas de corrupción, conflictos de intereses y negligencia administrativa. En el plano local, la especie tiene que ver con el Paso Exprés, el antiguo libramiento de Cuernavaca vuelto tristemente famoso por el socavón que engulló –literalmente– las vidas de un padre y un hijo. El Paso Express, al que en vano intentaron ponerle el nombre de Paso Tlahuica, el mamotreto digno de competir por el título de la obra peor hecha de México y que, sospechoso de que su costo fue “inflado” con al menos mil millones de pesos, hoy, ante un caso similar en otro país con costumbres y cultura diferente desde cuándo los responsables de la transa ya habrían sido penalmente procesados y encarcelados. Para lo cual primero habría que agarrarlos. Ruiz Esparza, el sospechoso de haberse enriquecido desviando a su bolsillo recursos federales suficientes para perpetrar otros excesos y hacerse de doce departamentos con valor de al menos dos millones de pesos cada uno en la zona de Polanco, hace meses que habría huido a España. ¿Incluye la investigación en curso al ex presidente Enrique Peña Nieto? La lógica dice que sí, y en este sentido o en otro poco tardará la respuesta. Hoy, cuando por iniciativa de AMLO la corrupción es un delito sin derecho a libertad bajo fianza… HEMEROTECA: “El Gobierno de Jiutepec está obligado a pagar 50 mil pesos diarios como penalización por el supuesto incumplimiento de un contrato con la empresa ‘Ferpa Chilpancingo’, que tenía la finalidad que concesionar el servicio público de recolección de basura”. Este solo dato ilustra la terrible irresponsabilidad de las gestiones desastrosas de Silvia Salazar y de José Manuel Agüero Tovar como alcaldes de Jiutepec. Sobre todo este último, que heredó una deuda de 715 millones de pesos a la administración de Rafael Reyes Reyes y de hecho a la gente de “Jiute”… “El 70 por ciento del personal del Centro de Readaptación Social (Cereso) Morelos, recibió aumento al salario y a sus prestaciones, informó Mirna Zavala Zúñiga, titular de la Secretaría de Administración”. Irónicamente, si no sucede la masacre del martes ante pasado, los celadores seguirían esperando el aumento salarial que en exigieron por años… (Me leen mañana).

 

José Manuel Pérez Durán
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