Cuer­na­vaca es uno de los pocos muni­ci­pios en el que el par­tido Reno­va­ción Moral (Morena) no ha ganado el cargo de alcalde. La exdi­pu­tada local more­nista Ale­jan­dra Flo­res Espi­noza es la pri­mera en auto des­ta­parse for­mal­mente para la alcal­día cuer­na­va­cense. El actual legis­la­dor local Daniel Mar­tí­nez Terra­zas segu­ra­mente con­ten­drá por el PAN, mien­tras el dipu­tado fede­ral del quinto dis­trito y expre­si­dente muni­ci­pal de Yau­te­pec, Agus­tin Alonso Gutié­rrez, así como el sena­dor Víc­tor Mer­cado Sal­gado pre­ten­den la can­di­da­tura de Morena. En este tema no hay sor­presa, como tam­poco lo será que en las elec­cio­nes de 2027 Uriós­te­gui sea can­di­dato a dipu­tado fede­ral o local del PAN. En un pro­ceso que no ofrece sor­pre­sas, tam­poco lo son las obras que nece­sita Cuer­na­vaca. Lo raro sería que esta vez se hicie­ran rea­li­dad la Cen­tral Camio­nera, en el pre­dio de la Casa de la Chica, o un audi­to­rio en los terre­nos de los ex cines Cuer­na­vaca Cinema y Glo­ria.

Para esto está dis­po­ni­ble el pre­dio de la quinta Pal­mira, donde fue la casa de des­canso del gene­ral Lázaro Cár­de­nas, en el sur de Cuer­na­vaca donde el pre­si­dente Cár­de­nas “se acuar­teló” unos días para deta­llar la expro­pia­ción petro­lera. Años des­pués, dona­ría su casa para el Inter­nado Pal­mira para Niñas. Los his­to­ria­do­res con­si­de­ran que el 18 de marzo de 1938 la Revo­lu­ción Mexi­cana llegó a su mayor grado de sobe­ra­nía, resol­viendo el pro­blema del petró­leo que venía desde el siglo XIX. Cár­de­nas habría pla­neado en su vivienda de Pal­mira la estra­te­gia para defen­der el petró­leo.

En la entrega de sep­tiem­bre de 2024 señalé la posi­bi­li­dad de que el pre­si­dente Andrés Manuel López Obra­dor viniera a inau­gu­rar el Cen­tro Cul­tu­ral, lo que no suce­dió. Del por­tal DOC.MX cité que el docu­men­tal “La His­to­ria del Barrio Inter­nado Pal­mira” da una idea de cómo era la casa del divi­sio­na­rio de Jiquil­pan: Ahí flo­re­cían fru­tos comes­ti­bles; la tie­rra fér­til y su cer­ca­nía con el río Apat­laco per­mi­tían el cul­tivo de caña de azú­car, el arroz, la gua­yaba, la naranja y la toronja. Exis­tían pome­los, man­da­ri­nas, chi­co­za­po­tes, man­gos, limo­nes, mem­bri­llos y nue­ces, y nadie se moles­taba si alguien los cor­taba, todos podían comer­los.

O la quinta ubi­cada en medio de la ave­nida More­los y las calles Moto­li­nía y Net­zahual­có­yotl, que fue de Fede­rico T. de la Chica. No hace mucho tiempo desde afuera se podían ver árbo­les año­sos, secos, algu­nos sos­te­ni­dos tra­ba­jo­sa­mente de pie y hue­llas de otros cor­ta­dos a peda­zos, todo ello con la inten­ción cri­mi­nal de con­ver­tir lo que fue un paraíso verde en una plan­cha de cemento gris, impro­pio del clima de Cuer­na­vaca. Comenté: el Ayun­ta­miento puede ges­tio­nar recur­sos fede­ra­les para com­prar esta pro­pie­dad, y el Gobierno del Estado expro­piarla por causa de uti­li­dad pública para con­ver­tirla en un par­que público o uni­dad depor­tiva, pero nin­guna de las dos cosas ha suce­dido. Durante déca­das los cuer­na­va­cen­ses hemos visto la des­fo­res­ta­ción de que ha sido víc­tima este pre­dio.

Lo que se hace en toda ciu­dad cui­dada por sus habi­tan­tes y sus auto­ri­da­des, es que las ter­mi­na­les de auto­bu­ses se ubi­quen en la cen­tral de auto­bu­ses que no tiene Cuer­na­vaca, y cons­truirla en la Casa de la Chica es una obra que los cuer­na­va­cen­ses lle­van espe­rando medio siglo. Tanto tiempo ha pasado, que los jóve­nes de Cuer­na­vaca igno­ran que con este pro­pó­sito fue cedido un terreno por el ejido de Cha­pul­te­pec, en las cer­ca­nías de la subes­ta­ción eléc­trica de la Comi­sión Fede­ral de Elec­tri­ci­dad, cerca de la planta de alma­ce­na­miento de Pemex.

El pro­yecto de la Cen­tral Camio­nera fue boce­tado medio siglo atrás, en el sexe­nio 1970-76 del gober­na­dor priista Felipe Rivera Crespo, ini­ma­gi­na­ble enton­ces que la man­cha urbana se exten­de­ría hasta Jiu­te­pec, Yau­te­pec, Emi­liano Zapata, Temixco y Xochi­te­pec. Mien­tras, las ter­mi­na­les de las líneas Fle­cha Roja (des­pués Futura), Estre­lla Roja, México-Zaca­te­pec y Estre­lla de Oro han seguido entor­pe­ciendo la via­li­dad en el pri­mer cua­dro y en zonas cada vez más tran­si­ta­das, como la ave­nida More­los, Aba­solo, Galeana y Las Pal­mas… (Me lee mañana).

Las opi­nio­nes ver­ti­das en este espa­cio son exclu­siva res­pon­sa­bi­li­dad del autor y no repre­sen­tan, nece­sa­ria­mente, la polí­tica edi­to­rial de Grupo Dia­rio de More­los.

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