Sobre el aeropuerto de Tetlama pesa una suerte de “maldición” que no lo ha dejado levantar el vuelo. Aletea, pero no se sostiene en el aire, y dando tumbos en medio de la turbulencia política es como lleva cerca de cuarenta años. Lejos quedó el 15 de abril de 1988, cuando el en ese momento presidente Miguel de la Madrid vino a Morelos, y acompañado del gobernador Lauro Ortega Martínez y el secretario de Agricultura y Ganadería, Eduardo Pesqueira Olea, se tomó la foto del recuerdo en el llamado Aeropuerto Mariano Matamoros.
Durante unos meses voló de Cuernavaca a Huatulco el bimotor de la empresa Aeromorelos, pero por falta de pasajeros terminó instalándose en la capital de Oaxaca. Sacada del aire en 2003 por la Dirección de Aeronáutica Civil, Aerolíneas Internacionales fue la empresa que mayor tiempo permaneció en Tetlama. Después vinieron Mexicana de Aviación, Aerocaribe, Aeroméxico y muchas más, pero se fueron como llegaron, escasos los pasajeros a Guadalajara, Tijuana, Monterrey, etc.
El Mariano Matamoros ha registrado altibajos. Muchos morelenses desconocen la historia de la aeropista ubicada en tierras de Tetlama, municipio de Temixco. Es contemporáneo de una vía terrestre de gran utilidad, la ampliación a cuatro carriles del Cañón de Lobos de la carretera CuernavacaCuautla. Ambas obras fueron propuestas por Lauro Ortega Martínez cuando andaba campaña para la gubernatura del sexenio 1982-1988. Administrado por el Gobierno del Estado, el 15 de abril de 1988 empezó a operar como el Aeropuerto de Cuernavaca, y a partir de 1992 lo manejó Aeropuertos y Servicios Auxiliares. Doce años después, el 9 de junio de 2004, se publicó en el Periódico Oficial “Tierra y Libertad” el decreto con el que se autorizó la constitución de una empresa de participación estatal mayoritaria, denominada “Aeropuerto de Cuernavaca S.A. de C.V.”, con el fin de obtener la concesión correspondiente para la operación de la terminal aérea. El 30 de abril de 2009, ASA entregó a dicha empresa la administración del “Aeropuerto Internacional Mariano Matamoros” o “Aeropuerto de Cuernavaca”. Tiene una superficie de 110 hectáreas y su plataforma para la aviación comercial mide 21,180 metros cuadrados.
El aeropuerto de Tetlama fue el centro de conexiones de Aerolíneas Internacionales, antes de que ésta saliera del aire en 2003. Durante la docena panista de los gobiernos de Sergio Estrada y Marco Adame, estuvo subutilizado; no lo pudieron echar a andar de manera definitiva. Otro que lo intentó tampoco pudo. Persiguiendo intereses del grupo que lo había traído a Morelos, el exjefe de la oficina del gobierno, José Manuel Sanz Rivera, porfió dos años. Presumió reuniones con directivos de la empresa Aeropuertos y Servicios Auxiliares, y alguna gacetilla refirió una coordinación con la Consultoría de ASA en la que “abordaron proyectos que podrían ponerse en marcha para el próximo 2022 con líneas aéreas”. Fueron dos años de mentiras que no engañaron al presidente Andrés Manuel López Obrador, enfocado como ya estaba en el proyecto del aeropuerto Felipe Ángeles que inauguraría el 21 de marzo de 2022.
Por estos días la Secretaría de Desarrollo Económico anuncia la reactivación del aeropuerto de Cuernavaca “antes de cuatro meses”. Busca aerolíneas que traigan vuelos comerciales, antes del 30 de septiembre. (Me leen mañana).
