Con la mitad del territorio nacional en verde –16 entidades– hoy lunes Morelos entra a este color del semáforo epidemiológico. Lo cual es bueno, pues supuestamente reactiva la economía, que dicho sea de paso no desplomó el amarillo, como lamentaron los líderes de organizaciones empresariales, siempre protagónicos y rara vez propositivos. Previsto el verde del casi todo se vale hasta el 6 de junio, ello se da en una casualidad electoral pero también merced a la mejoría sanitaria tras 18 semanas consecutivas a la baja en todos los indicadores epidémicos, y vacunados ya contra el cólera virus más de 25 millones de mexicanos. ¿Está Morelos listo para el reinicio de clases presenciales? Mediante un comunicado, la Secretaría de Educación estatal presume que “continúa trabajando” en el protocolo de regreso a clases ante el cambio de semáforo de riesgo pandémico color verde. Pero eso es una cosa, y otra que cientos de planteles escolares llevan más de un año cerrados, en condiciones físicas y sanitarias desastrosas, abandonados, sucios, invadidos por la mugre, bichos y roedores, vandalizados los edificios por bandas de rufianes vecinales.
Se supone que en la Secretaría de Educación o el IEBEM ya fue elaborada o están detallando una lista de las carencias de todas y cada una de las escuelas sobre la disponibilidad de equipos (computadoras, pupitres, etc.), el estado físico y material de instalaciones de agua potable, drenajes, etc., y un cálculo de costos. Tanto trabajadores docentes como administrativos y funcionarios de ambas dependencias llevan meses sin laborar normalmente, pero eso sí, cobrando de forma puntual.
En una paradoja, la pandemia les dio la oportunidad de las vacaciones históricamente más prolongadas durante las que realmente poco o nada han trabajado y, ahora que por fin deben chambear de veras, pretextan falta de recursos y tiempo. Los titulares de la SEP y el IEBEM así como el superior jerárquico de ambos funcionarios sabían que llegaría el momento de ponerse a trabajar y de aplicar recursos. Hicieron mal si no se prepararon, y peor si esperaron que el gobierno federal les resolviera el problema.
Como siempre… EN LA analogía de una carrera de caballos, el hándicap por la alcaldía se inclina a favor del caballo fuereño y en contra de los cuacos nativos. La desventaja, pues, de los competidores criados aquí frente al corredor que llegó de fuera, y no porque éste sea más rápido y noble, sino por la aceptación popular a la cuadra que lo patrocina. En este símil, el partido Morena, el mejor posicionado electoralmente hablando, postula al peor equino que además no es “moreno” sino un bayo con el tono pálido del pez, soslayado el “pequeño detalle” del pura sangre por un público que no es proclive al análisis y sí a dejarse llevar por la fama de la marca. Peor aún: con el agravante de que aquí no aplica el dicho de que, si nadie escarmienta en cabeza ajena, tampoco lo reconviene la propia.
Algo más o menos así que de maneras distintas aplica en otros espacios, donde por cierto están pasando de noche propuestas para beneficio colectivo como una de la morelense de cepa política, Lourdes Riva Palacio Lavín, la candidata del PRI a diputada local por el segundo distrito que plantea reformas sustanciales al sistema de pensiones. O de elementos probados en el ejercicio de la administración pública y el ejercicio de la representación social por haber sido ya alcaldes o diputados, como Matías Nazario Moreno, Fernando Aguilar, Juan Carlos Rivera, Ana Bertha Haro, Barreto Edith Cornejo y otros gallos del partido Movimiento Alternativa Social (MAS)… (Me leen después).
Por: José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com
