En la numeraria poselectoral hay para dar y prestar, de chile, dulce y manteca. Vea el lector, si no: Uno: el reglamento del Partido Alternativa Social alterará el status de su dirigencia. Señala que, al resultar electa diputada plurinominal Ana Bertha Haro, ésta deberá ceder la presidencia de este partido al por estos días titular de la secretaría general, el litigante Enrique Paredes Sotelo… Dos: el resultado del análisis de la asignación de regidurías por parte del Tribunal Electoral del Estado de Morelos (TEEM) modificará la lista de las y los regidores electos. Muchos de los que ya hacen cuentas alegres sobre cuánto se embolsarán por salario e ingresos “extras”, verán cómo el gozo se les va al pozo. A este respecto, ciento setenta recursos de impugnación son demasiados como para que ninguno proceda. Presidenta del TEEM, Martha Elena Mejía anticipó que una primera revisión arrojó diferencias en los criterios aplicados por el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana…
Tres: para algunos y algunas el camino poselectoral no está siendo de terciopelo. La anulación de algunas casillas con tufo a transa de corrupción que perpetró el TEEM le quitó la diputación del primer distrito a Andrea Gordillo Vega, del PAN, y se la dio a Alejandra Flores Espinoza, de Morena, que así fue “reelecta”, al tiempo que, so pretexto de que el mismísimo Morena no tenga más diputados –o sea, la famosa “sobre representación”–, sacaron a Edi Margarita Soriano y metieron a Mirna Zavala, del PES –o lo que es igual, el POP (Partido del Oportunismo Fuereño)–. Automático el recurso la impugnación del PAN, hay sin embargo muy poco tiempo para que la autoridad dirima esta y muchas otras broncas…
Cuatro: citado en la nota como asesor anticorrupción del Poder Ejecutivo, el 15 de octubre de 2020 Gerardo Becerra Chávez Hita declaró su confianza en que “el próximo martes el Tribunal de Justicia lo vincule a proceso por el posible desvío de recursos en el Concierto de Emmanuel y Mijares”. Se refirió al ex secretario de Turismo, Jaime Álvarez Cisneros, pero más allá de lo mediático no pasó nada. El 20 de julio de 2021, en esa ocasión presentado como “director de Análisis Estratégico del Ejecutivo”, el propio Becerra aseguró que tiene confianza en sancionar a ex funcionarios; que (el procedimiento) “va por buen camino para que, mínimo, dos exfuncionarios de Graco Ramírez sean enjuiciados por lo que se ve fue un desvío (en el jardín Borda) de al menos cinco millones de pesos”.
Tampoco sucedió nada, Graco no irá a la cárcel. En cambio, el licenciado en derecho y consejero jurídico del Ejecutivo, Samuel Sotelo Salgado, sí sabe lo que dice. En una declaración reciente reconoció que hay pocos o nulos avances en torno a las más de sesenta denuncias que inició la presente administración en contra de funcionarios del gobierno de Ramírez. Ya que el papel de Becerra ha sido simplemente mediático, como que le sale muy caro a los impuestos de los morelenses…
Cinco: extraída del Atril del 10 de julio de 2018, esta postal poselectoral: De uno de los dichos de Andrés Manuel López Obrador, aplicable la expresión popular de este arroz ya se coció al hecho de que el gobernador recibió la constancia de mayoría. Sucedió en medio de la “rebeldía” de diputadas locales que no asistieron a recibir el documento. Sólo fueron cinco: Dalila Morales Sandoval (PAN), Rosalina Mazari Espín (PRI), Tania Valentina Rodríguez Ruiz (PT), Ana Cristina Guevara Ramírez (MC), Blanca Nieves Sánchez Arano (Panal) y Cristina Xochiquetzal Sánchez Ayala (PH). Cosa que en realidad no tiene la menor importancia, aunque pareció prefigurar los primeros rasgos de oposición para el próximo sexenio. El motivo o pretexto de la discrepancia fue el escenario del evento: ¿el Museo de la Ciudad en lugar del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana? (Me leen después).
Por: José Manuel Pérez Durán / jmperezduran@hotmail.com
