La noche del domingo 31 de agosto de 2025, el poblado de Tres Marías, Morelos, se tiñó de sangre una vez más. Tres jóvenes –dos de ellos menores de edad– fueron emboscados a balazos mientras se encontraban frente a la primaria local. Este incidente, que ha conmocionado a la comunidad, no es un hecho aislado: forma parte de una escalada de violencia en Tres Marías, una localidad, atrapado en las garras de grupos criminales que disputan el control de la tala clandestina, el huachicol y narcolaboratorios. Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) de Morelos, atribuyó el suceso a "ajustes de cuentas" entre bandas delictivas, afirmando que las víctimas tenían vínculos con diversos delitos, incluyendo actividades ilícitas en la región.
Esta declaración, emitida en una conferencia de prensa horas después del ataque, ha generado controversia, ya que familiares y vecinos insisten en que los jóvenes eran "víctimas colaterales".
El Ataque: Una Noche de Terror en Tres Marías
Según reportes preliminares de la Policía Morelos y testigos oculares, el incidente ocurrió alrededor de las 21:00 horas del domingo, en la Avenida Independencia, cerca de la ex maderería Aldo y la primaria del poblado.
Los tres jóvenes –identificados extraoficialmente como integrantes de una misma familia, con edades entre 17 y 20 años– se encontraban en una motocicleta cuando un comando armado, presuntamente a bordo de un vehículo no identificado, abrió fuego contra ellos. En el sitio se hallaron más de 20 casquillos percutidos, calibre 9 mm y .223, típicos de armas de asalto.
Vecinos auxiliaron a las víctimas y las trasladaron de urgencia a un hospital en Cuernavaca, pero dos fallecieron en el trayecto debido a la gravedad de las heridas. El tercero permanecía hospitalizado en estado crítico, con impactos en torso y extremidades, pero perdió la vida horas después.
Autoridades ministeriales iniciaron una carpeta de investigación por homicidio calificado y tentativa de homicidio. Peritos recolectaron evidencia balística y revisan cámaras de seguridad en la zona, aunque la cobertura es limitada en este área rural. No hay detenidos hasta el momento, y la motocicleta de las víctimas –una Honda negra con placas locales– fue asegurada como parte de la indagatoria.
Fuentes cercanas a la investigación revelan que se explora la posibilidad de que el ataque esté ligado a disputas por el control de rutas de tala ilegal en los bosques aledaños.
Urrutia Lozano recordó también que, un hermano mayor de las víctimas ya había sido detenido previamente por la Guardia Nacional por robo de vehículos y actualmente enfrenta un proceso legal.
Las Declaraciones de Urrutia: Vínculos Criminales y Ajustes de Cuentas
En una rueda de prensa matutina este lunes, Miguel Ángel Urrutia Lozano, secretario de la SSPC, vinculó directamente a las víctimas con actividades delictivas. "Los recientes asesinatos estarían relacionados con ajustes de cuentas entre grupos criminales que disputan el control de actividades ilícitas en la zona", declaró Urrutia, añadiendo que los jóvenes tenían "relación con diversos delitos", como tala clandestina y posibles nexos con el huachicol.
Destacó que Huitzilac ha sido escenario de "aseguramientos históricos", incluyendo el decomiso de 18 cargas de madera ilegal, la clausura de aserraderos y el descubrimiento del mayor narcolaboratorio en la entidad hace tres meses.
"Cuando suben las detenciones, ocurren estos ajustes", enfatizó, defendiendo la estrategia estatal de seguridad.
Familiares de las víctimas, que pidieron anonimato por temor a represalias, negaron cualquier vínculo criminal: "Eran chicos normales, trabajando en el bosque o en el tianguis local. Esto es por la guerra que hay aquí, no por ellos".
Al menos ocho grupos delictivos operan en la zona, disputando territorios para extorsión, despojo de tierras y producción de drogas.
"Otra vez Tres Marías, ¿hasta cuándo?", escribió un usuario en un video compartido que muestra el caos post-ataque.
