Yautepec.- Una intervención a medias es la que parece que se realizó al acueducto de San Carlos, en el municipio de Yautepec, sobre la carretera Cuernavaca - Cuautla, debido a que únicamente dos arcos centrales son los que se atendieron.
Los dos arcos ubicados a las orillas no se rehabilitaron, y, de hecho, se continúan dañando por el paso de camiones pesados de carga; las afectaciones son notorias y evidentes ya que la circulación de vehículos sigue afectando la estructura.
De hecho, el tema que ha causado asombro, y en algunos casos disgusto en la población que conoce la historia de este acueducto, es la fachada y el trabajo que se realizó, ya que aseguran rompe con el diseño original del que contaba históricamente.
La obra que estuvo a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Morelos ha generado malestar en la ciudadanía, tanto para habitantes como circulantes, ya que al transitar por esta vía federal, la circulación se reduce a sólo un carril de ida y uno más de venida.
La obra pareciera que no fue una restauración integral, ya que no se atendió el tema de los niveles de la carpeta asfáltica, debido a que a la altura de los arcos sigue causando problema al momento de que los camiones de carga atraviesan este inmueble.
La inhabilitación de los carriles centrales genera tránsito lento en la zona, principalmente los fines de semana cuando la afluencia de conductores incrementa en esta área que conecta a la zona metropolitana con el oriente de Morelos, causando largas filas de carros y molestia, debido al tiempo que se tardan en poder pasar por este tramo.
Detectan irregularidades
El pasado 23 de junio, de este año, un tráiler derribó parte de la estructura de los Arcos de San Carlos, por lo que días después inició la restauración de estos.
Tras este hecho, hace unos días llegó a la redacción de Grupo Diario de Morelos una denuncia ciudadana contra el delegado del INAH Morelos, Víctor Hugo Valencia, quien se habría encargado de la contratación para que expertos arreglaran el desperfecto, sin embargo, el funcionario habría designado a un arquitecto de un fraccionamiento ‘fifi’, y que resultó ser conocido de Víctor Hugo Valencia.
Entre otras irregularidades del delegado, en esta denuncia se señala la de no haber contratado a un restaurador histórico, sino que habría sido un amigo de él quien hizo los trabajos del monumento.
Por: Guillermo Tapia
