En una historia que ha capturado la atención del mundo, Alex Batty, un joven británico que desapareció hace siete años durante unas vacaciones en España, fue encontrado deambulando en las montañas. Su dramático regreso está dejando boquiabiertos a muchos, ya que se le daba por muerto.
La desaparición de Alex Batty, que entonces tenía 11 años, ocurrió mientras disfrutaba de unas vacaciones familiares en Marbella, España, en compañía de su madre y su abuelo. Sin previo aviso, el joven se esfumó sin dejar rastro, llevando a sus familiares a la angustia y la desconcertante búsqueda de respuestas.
La trama de esta historia se complica con el hecho de que, según la abuela del menor, su madre lo habría llevado con la intención de unirse a una secta y desaparecer del mundo. Tras denunciar la desaparición, las autoridades buscaron incansablemente a Alex, pero todas sus huellas parecían haberse desvanecido.

La sorpresa llegó recientemente cuando un conductor, circulando por la comunidad de Revel, divisó a un joven que coincidía con la descripción de Alex Batty. El adolescente, que llevaba una mochila y un patín, confesó que había estado caminando durante cuatro días después de escapar de una secta en los Pirineos franceses, donde su madre lo había llevado a la fuerza.
El conductor, preocupado por el bienestar del joven, alertó a las autoridades. Sorprendentemente, Alex Batty, de 17 años ahora, está en buen estado de salud según los exámenes realizados, y no muestra signos de abuso o maltrato durante su tiempo desaparecido.
La madre de Alex y su abuelo aún son una incógnita, ya que no hay rastros de ellos por el momento. Alex será devuelto a Inglaterra, donde se reunirá con sus familiares cercanos.
