El castigo ha dado la vuelta al mundo en noticias internacionales y nacionales. Con un bastón de mimbre, el acusado de violación de menores "Roni" recibió 52 azotes de 169 que le tocaba recibir de castigo. Esto sucedio en la ciudad de Banda Aceh, Indonesia, tras investigaciones y luego de ser hallado culpable bajo las estrictas leyes de la Sharia de la provincia, se le dio este castigo y previamente 6 meses de carcel.

Al azote número 52, el violador colapsó y los médicos dictaminaron que no estaba en condiciones de continuar, lo que significa que será golpeado por segunda vez, cuando reciba los 117 latigazos restantes. 

"Cuando lo azotaron 52 veces, encontramos grandes ampollas en la parte derecha de su espalda, por lo que de continuar los azotes se corría el riesgo de que los vasos sanguíneos pudieran estallar y provocar un sangrado", dijo uno de los médicos presentes en el lugar.

Los azotes se utilizan para castigar diversos delitos en Banda Acech, la provincia más conservadora de Indonesia, los distintos "delitos" que se castigan con esta medida son: beber, adulterio, sexo homosexual.