Sin duda, la sociedad de Cuernavaca es una sociedad muerta. Es increíble que, sabiendo cómo nos roban en todos lados, nadie alce la voz; las asociaciones a veces repelan, pero si en verdad queremos que las cosas cambien, tenemos que enfrentar la realidad sin miedos ni mediocridades.
Sabemos de la gran cantidad de dinero que se ha esfumado en el Ayuntamiento de Cuernavaca y estamos cansados de que esto suceda; todos lo comentan en los cafés y en los convivios, pero nadie hace realmente nada.
Algunos protestan contra SAPAC por la desesperación de que no tienen agua, pero resuelto ese problema se vuelven a callar. Ahora, una vez más, se han robado el dinero de los trabajadores del Ayuntamiento y que les descuentan cada quincena como cuota del Instituto de Crédito del Estado. Las declaraciones que a continuación reproducimos de un medio local nos señala un robo más del Ayuntamiento. Mire usted:
El gobierno de Antonio Villalobos se ha quedado con el dinero del Instituto de Credito la direccion de dicha institución y ya busca a J. L. Urióstegui para hallar soluciones.
La Directora del Instituto de Crédito para los Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado, Fabiola del Sol Urióstegui, hizo un llamado al Presidente Municipal electo de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, para llegar a un acuerdo con dicha institución ante el adeudo que tiene el Ayuntamiento, “con el fin de no afectar a los trabajadores”.
En entrevista con medios de comunicación, la funcionaria estatal mencionó, sin precisar la cifra, que el Ayuntamiento de Cuernavaca cuenta con un adeudo importante por parte del gobierno de Antonio Villalobos, que ha descontado a los trabajadores por ese concepto, y no ha pagado al instituto. Esto podría generar la suspensión de los créditos a los trabajadores del municipio.
“El adeudo que tiene el Ayuntamiento de Cuernavaca con este instituto es millonario y, si no se paga, si no se entregan las cuotas al instituto los que resultarán afectados serán los trabajadores, ya que se verán suspendidos sus derechos como afiliados al instituto”, explicó.
Ante tal situación, Fabiola del Sol hizo un llamado al edil electo para realizar una reunión a la brevedad posible, con la finalidad de llegar a acuerdos sobre el adeudo que se tiene para evitar afectaciones a los trabajadores.
“Yo quiero invitar al presidente municipal electo, al señor José Luis Urióstegui Salgado, para que tengamos una reunión lo más pronto posible y lleguemos a acuerdos en beneficio de los trabajadores, ellos son los más afectados y los que no tienen responsabilidad porque se les descuentan sus cuotas, pero el problema es que hay alcaldes que no las entregan al Instituto de Crédito”, concluyó la funcionaria estatal.
Qué bueno que esté pendiente la Directora del Instituto de Crédito, pero qué poca manera la del gobierno municipal que se queda con el dinero que no es suyo, sino de los trabajadores, porque es un dinero que es parte de su salario y al no entregarlo al Instituto de Crédito los trabajadores pierden una prestación muy importante, además de tener un sueldo exiguo. En el Ayuntamiento, sólo los hermanos, parientes o amantes del Presidente Municipal y regidores ganan muy bien, los demás tienen sueldos miserables.
¿Cuántos millones más van a hacer falta? El alcalde electo no va a poder pagar tanto y es fundamental para el municipio buscar quién es el responsable y llevarlo a juicio, porque no sólo esta robando al estado, sino que lo está haciendo a los trabajadores del ayuntamiento, los que ya sufrieron el descuento y ahora les salen con que no hay préstamos porque los dineros se los clavó el alcalde. Eso no debe ser, ¿hasta cuándo los cuernavacenses vamos a estar con las manos dobladas?
¿Dónde están los sindicatos y para qué sirven? Porque hay cinco y, al parecer, están formando uno más, pero yo les regunto para qué existen, si no defienden a los trabajadores que les pagan; si no sirven para eso, que es lo fundamental, no son nada más que un negocio de unos cuantos que están en contubernio con el alcalde. Y si este supuesto no es cierto, que demuestren lo contrario, porque su función primordial desde que nacieron los sindicatos después de la Revolución Mexicana es la defensa de los trabajadores; y aquí no vemos claro; al parecer, están coludidos con la autoridad, por eso llegan al cargo los funcionarios con una mano atrás y otra adelante y se vuelven millonarios. Digámosle al señor presidente que el alcalde postulado aquí por su partido es el más corrupto de la historia de la ciudad, y que la corrupción no se acaba con discursos por la mañana, sino encarcelando a los funcionarios y haciéndolos devolver lo que se robaron. Lo demás es demagogia. ¿No cree usted?
Por: Teodoro Lavín León lavinleon@gmail.com Twitter: @teolavin
