Se hace mucho escándalo que se pondrá orden y que se defenderá a los morelenses, pero no pasa nada de nada; son declaraciones, nada más que escándalos, pero los resultados no existen y usted lo puede checar a través del tiempo. ¿Cuántas veces hemos escuchado que meterán al bote a Graco y a sus colaboradores?, muchas, y hemos oído, que los del gobierno anterior se robaron esto, que hace falta dinero en aquello, que el dinero de la reconstrucción después del sismo desapareció, pero la verdad es que sólo han sido declaraciones y la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción -la neta- no sirve para nada; son como el cuento del pastorcillo que diariamente decía “¡Ahí viene el lobo”, y así pasaron años hasta que el lobo llegó realmente. Así, aquí hay quien se ha dedicado a buscar todos y cada uno de los miles de negocios sucios que se realizaron en el sexenio anterior de manera descarada para beneficio de unos cuantos y no para la ciudadanía. Y tan estaban conscientes de sus robos que buscaron dejar magistrados amigos que les cubran las espaldas por 20 años; pero la verdad es que ya no les cree uno ni a unos ni a otros, el cinismo es algo que podemos sentir y observar todos los días. Nos prometen que se acabará la corrupción, pero no sabemos en dónde porque la corrupción no es sólo robarse las obras de arte de la residencia oficial, sino que hay que entenderla como algo más amplio. Mauricio Merino, profesorinvestigador del CIDE y Coordinador General del movimiento Nosotros, explica que el manejo del Sistema Nacional Anticorrupción no es complejo, es sólo documentar lo que se hace y poner en orden las cuentas con las leyes que ya existen. Si no se hace, es porque no se quiere, porque les gusta capturar puestos que les beneficien en lo personal; lo que, desde luego, también es corrupción. Para definir la corrupción, en el latín es donde podemos establecer que se encuentra el origen etimológico del término corrupción. En concreto, emana del vocablo “corruptio”, que se encuentra conformado por los siguientes elementos: el prefijo “con”, que es sinónimo de “junto”; el verbo “rumpere”, que puede traducirse como “hacer pedazos”; y finalmente el sufijo “tio”, que es equivalente a “acción y efecto”. Corrupción es la acción y efecto de corromper (depravar, echar a perder, sobornar a alguien, pervertir, dañar). El concepto, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española (RAE) se utiliza para nombrar al vicio o abuso en un escrito o en las cosas no materiales. En otro sentido, la corrupción es la práctica que consiste en hacer abuso del poder, de funciones o de medios para sacar un provecho económico o de otra índole. Se entiende como corrupción política al mal uso del poder público para obtener una ventaja ilegítima: “Los casos de corrupción de este país han llegado a las primeras planas de los diarios del mundo”; “El ex presidente será enjuiciado por corrupción en la compra de un avión”; “Me encargaré de perseguir la corrupción para que no haya ningún escándalo en mi gobierno”. Muy bonitas palabras, pero la realidad es que sólo son palabras, pero los hechos no los vemos. En estos momentos, tal y como conocemos a través de los diversos medios de comunicación, se han producido numerosos casos de corrupción política en el país y, primordialmente, en Morelos. Esto viene a demostrar no sólo la impunidad con la que pueden actuar los distintos dirigentes, sino también la necesidad del endurecimiento de las leyes ante estas situaciones y de una reforma política generalizada por un lado; pero, por muy duras que sean las leyes, si no existe voluntad política y capacidad jurídica, no pasa nada. Decían en mi pueblo, cuando éramos jóvenes, “Es puro pájaro nalgón” refiriéndose a quien sólo prometía, pero no mostraba nada de efectividad. En Morelos hemos vivido todo el tráfico de influencias, el soborno, la extorsión y el fraude; todos lo sabemos, pero lo cierto es que sólo nos cuentan que esos delitos se acabarán, pero no pasa nada. O son unos farsantes o no tienen capacidad jurídica para hacerlo. Los meses pasan y pasan, los diputados dicen que van a acabar con las malas decisiones y robos de la anterior legislatura, ¿y qué han hecho?, nada más que declaraciones; de la misma manera, el fiscal, supuestamente, va a juzgar al ex gobernador y a sus colaboradores, y no pasa nada. Sólo son declaraciones alegres para ver si nos entretienen. Por lo que uno concluye que su trabajo es sólo hacer declaraciones. Tienen dos años metiendo a Graco al bote y ni siquiera lo han citado para que declare; y así sucederá con los magistrados que se van y con los presidentes municipales que se sirven con la cuchara grande en sus municipios cada vez con peores servicios, pero convertidos en millonarios; y la Fiscalía hace una que otra payasada, pero no sirve para nada; y en los verificentros roban descaradamente. En verdad, es una vergüenza y como dirían mis compañeros de prepa –lo repito-, son puros pájaros nalgones. ¿No cree usted?
Por Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin
