Con 11 votos a favor, el pleno del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) eligió al magistrado Luis Jorge Gamboa Olea como presidente del órgano judicial; el ex presidente Rubén Jasso Díaz obtuvo solo siete votos para reelegirse.

En una sesión que duró alrededor de 30 minutos, y pasadas las 18:00 horas, las y los magistrados decidieron por mayoría que Gamboa Olea, lleve la titularidad del Poder Judicial para los siguientes dos años. 

La intención de Jasso Díaz de reelegirse quedó desestimada al no alcanzar la mayoría requerida. En esa misma sesión el nuevo presidente rindió protesta al cargo. En su mensaje, el Presidente del TSJ llamó a la unidad y agradeció la confianza a sus homólogos al darle el voto a su favor, señalando que con el voto libre de cada uno queda demostrada la independencia del tribunal.

“La unidad al interior del Poder Judicial continuará. El Magistrado Presidente del TSJ, Rubén Jasso Díaz, dio una muestra hoy de civilidad y de apertura, es por eso que tenemos este resultado”, afirmó.

Durante los últimos días se dieron las presiones para evitar la reelección de Rubén Jasso Díaz  al frente del Poder Judicial por el período que le resta como magistrado, que es menor a dos años, ya que fue señalada como improcedente por existir una restricción constitucional al respecto.

El Presidente del Foro Morelense de Abogados, Pedro Martínez Bello, aseguró que el artículo 89 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Morelos establece expresamente: “El Presidente del Tribunal Superior de Justicia durará en su encargo dos años, pudiendo ser reelecto sólo por un período más, sin posibilidad de volver a ocupar ese cargo”.

Al respecto, Pedro Martínez Bello recalcó que dicho precepto establece que el presidente durará en su encargo dos años, y que podrá ser reelecto sólo por un período más; sin embargo, en este caso se utiliza la palabra “ sólo” o “únicamente “, lo que significa que restringe a que el presidente sólo puede reelegirse por un período de dos años, por lo que Rubén Jasso Díaz, a quien actualmente le resta un período menor a dos años en su encargo como magistrado, no podría reelegirse por un período más como lo manda la Constitución, y precisó que el Tribunal en pleno contravendría el mandato constitucional, porque, si se le reelige por dos años, rebasaría su cargo de 14 años. Y, por otro lado, si se le reelige por un período menor a dos años, se iría deliberadamente contra el texto fundamental que establece, de manera restrictiva, que la reelección debe ser por dos años.

Debe recordarse el principio general del derecho, de acuerdo con el cual las autoridades sólo pueden hacer lo que la ley les permite, por lo que, si en este caso el pleno de este tribunal no tiene expresamente permitido reelegir al magistrado presidente por un período menor a dos años, debe asumirse, entonces, como una restricción constitucional.

Aquí creo que lo importante fue que la elección se llevó a cabo de manera pacífica y transparente, y el presidente saliente reconoció al presidente electo, al que se le tomó la protesta de ley de acuerdo con el orden del día.

La justicia es sin duda uno de los grandes talones de Aquiles del gobierno, no sólo del estatal, sino del mexicano en general.

En este país no se respeta la ley, se le interpreta y siempre para beneficio personal de quienes son los juzgadores.

La situación del Tribunal Superior de Justicia, que lo aqueja de una manera especial, es el rezago que, al parecer es grande, y no será sencillo ponerlo en orden.

La justicia debería ser pronta y expedita, pero la verdad es que no es así en lo cotidiano; existen juicios que se llevan años, y los abogados, con ardides legales, hacen que las resoluciones a veces se tarden años, y los pobres acusados están encerrados sin que se les haya dictado sentencia.

Es por ello que el cambio en el tribunal es importante, porque todos queremos que las cosas se cumplan conforme lo señala la Constitución, que sea pronta y expedita y, desde luego, conforme a derecho. Todos conocemos de casos que son tan claros y que, muchas veces, al no estar los expedientes elaborados como debe de ser, el acusado tiene que pasar las de Caín porque su caso no se resuelve.

Esperemos que con los modernos sistemas que ahora tenemos al alcance, la tecnología pueda evitar el riesgo de que siga creciendo esa situación y que se vaya finiquitando. Al menos eso esperamos los morelenses del nuevo presidente del tribunal, al que le damos el beneficio de la duda y le deseamos mucha suerte. ¿No cree usted?

La ópera regresa, y Amigos de la Música, con la calidad acostumbrada, nos invita este sabado a las 11.55 de la mañana al Centro Cultural Teopanzolco para presenciar TURANDOT, de Puccini, una de las grandes óperas en transmisión directa desde el Met de Nueva York. No se la pierda, los boletos están en taquilla. Los esperamos y ahí nos vemos.  

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin


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