Es increíble que, a pesar de la problemática que enfrentan los municipios, sólo Cuautla haya entregado formalmente su solicitud al Congreso del Estado para reestructurar la deuda pública. Al parecer Cuernavaca ya lo ha planteado a la Comisión de Hacienda y falta el papeleo formal, lo mismo que Puente de Ixtla, que tiene un verdadero y grave problema, así lo informó el Presidente de la Comisión de Hacienda del Congreso del Estado, diputado Agustín Alonso Gutiérrez, quien abundó en la necesidad de que la formalidad se consume de manera completa, ya que, a excepción del Gobierno Municipal de Cuautla, otros como los Presidentes Municipales de Cuernavaca y Puente de Ixtla, José Luis Urióstegui y Claudia Mazari Torres, respectivamente, siguen sin entregar hasta el momento la solicitud de reestructuración de la deuda pública que les fue heredada por administraciones anteriores; a pesar de que la crisis financiera y la necesidad de que se les reestructure la deuda pública hace urgente dicho trámite, cuya finalidad es la de tener mayor fluidez económica y condiciones para realizar obras que sean en favor de sus gobernadores; pero los alcaldes de Cuernavaca y Puente de Ixtla no han entregado la petición al Poder Legislativo, pese a que ya se había platicado con anterioridad al respecto con los ediles.
Para realizar el trámite es necesario que la Comisión de Hacienda realice en los próximos días una revisión minuciosa de las solicitudes y, de manera clara, se verifique la situación que vive cada uno de los municipios.
Por lo pronto, el alcalde de Cuautla, Rodrigo Arredondo, busca reestructurar financieramente su deuda, que consiste en 140 millones de pesos, con la finalidad de que se alargue un poco más el tiempo de pago y pueda liberarse el flujo de efectivo, y se realicen más servicios y obras, ya que en Cuautla, como en Cuernavaca, las administraciones anteriores se dedicaron a todo, menos a realizar obras en favor de la ciudadanía, sino a favor del bolsillo de los alcaldes en turno.
En su momento, el edil cuautlense consideró que en el plazo que buscan se dé el refinanciamiento que es de 20 años para pagar la deuda, en lugar de 10 años como está en la actualidad, y de esa manera le permita durante su período de gobierno impulsar obras que demanda la población, ya que, si esto no se da, será verdaderamente imposible realizar una serie de obras importantes y solicitadas por la comunidad.
En Cuernavaca, el alcalde está realizando obras de manera programada, pero en realidad la falta de recursos no le permite hacer más que ir solucionando los problemas más urgentes de manera inmediata; ejemplo claro es la rehabilitacion de la Calle de Matamoros, que ya se había hundido por lo mal construida por el gobierno de Grákula, que además de acabar con la traza urbana que existía desde la epoca mesoamericana, lo hizo mal simplemente como un negocio más para su bolsillo.   
Agustín Alonso Gutiérrez aseguró que hasta el momento no hay solicitud formal para la reestructuración financiera de los municipios de Cuernavaca, con cuyo alcalde José Luis Urióstegui ya lo platicó y le anunció que se haría formal para, de igual manera, alargar el periodo por un monto de 158 millones de pesos, a pesar de que la deuda pública que tiene es de alrededor de 200 millones de pesos, por lo que se espera que en la semana llegue la solicitud formal.

Se nos informó que el edil capitalino consideró que se pediría a los diputados su apoyo para la aprobación de su deuda pública por 158 millones de pesos, y disminuir considerablemente el monto que se paga cada mes para tener capacidad financiera a un plazo de al menos 10 años, y realizar diversas obras en favor de la población que todos podemos ver como de urgente resolución. 

Aclaró que en la misma situación se encuentra la alcaldesa de Puente de Ixtla, y fue claro el Presidente de la Comisión de Hacienda en un llamado en el que reiteró que esta semana estarán convocando a la sesión en la Comisión de Hacienda y Cuenta Pública del Congreso para analizar y determinar la reestructuración de Cuautla, al tiempo de mencionar que el caso de Puente de Ixtla es muy grave y particular por la deuda pública que se tiene; él tiene experiencia como alcalde, así que confió en que la solicitud pueda llegar a la brevedad, porque el periodo legislativo está a punto de concluir y el tiempo que tienen es corto para analizar y, en su caso, aprobar las peticiones; y por ello insistió en que se requiere de contar con toda la información precisa para definir si es viable o no su reestructuración.
Esperemos que lleguen las solicitudes para beneficio de los municipios que tanto lo necesitan. ¿No cree usted?

Por: teodoro lavín león / lavinleon@gmail.com
 

 


Cumple los criterios de The Trust Project

Saber más

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado