Ni duda cabe de que siempre a partir del tercer año la sucesión para los ejecutivos federal y local se acrecienta, ya que las ambiciones se desatan y se puede ver que empiezan las traiciones y las dudas de los cercanos a ellos.

A nivel federal, creo que sólo hay de tres, y a pesar de lo que diga el líder del Senado de la República –al que creo que lo tienen fuera de la jugada- al parecer la trilogía la forman la “consentida” gobernadora de la ciudad de México; el más querido, que es el Secretario de Relaciones Exteriores, quien la hecho bien en su trabajo y en muchas otras cosas que no le corresponden; y, desde luego, el que se dice será el “caballo negro”, el Secretario de Gobernación.

El golpeteo se está llevando entre los dos primeros, con Monreal en un segundo plano, y el Secretario de Gobernación, aparentemente, no se mueve, pero todos sabemos del afecto del Presidente de la República por él.

Esto, desde luego, dependerá de que no se quiera reelegir el presidente después de la consulta del día 10 de abril, un día de luto para los morelenses por el asesinato del General Emiliano Zapata Salazar.

¿Por qué lo decimos?, porque, al parecer o de acuerdo con la historia de la hermana República de Venezuela, después de la ratificación de su mandato, Chávez buscó la reelección; y eso mismo puede pasar en México, porque la oposición dice que está muy firme, pero -como todos sabemos- les pueden de manera muy sencilla llegar al precio y de esa manera se acabaría con el principio revolucionario y democrático de la no reelección.

Aquí el único que puede meter su cuchara en la intención presidencial es el Embajador de Estados Unidos que, como ya hemos visto recientemente, reacciona rápidamente cuando a su país no le conviene alguna determinación del gobierno mexicano, sea ejecutiva o legislativa. 

Así las cosas, la situación está complicada y será el ejecutivo quien tendrá que determinar con quién va de acuerdo a las situaciones políticas. 

Por lo que respecta al ejecutivo estatal, la carrera está muy bien definida, se perfilan la Directora de la Lotería Nacional Margarita González Sarabia, el Subsecretario de Gobernación, Rabín Salazar, a quien se la deben, y desde luego los presidentes municipales que repitieron: Juan Ángel Flores Bustamante y Rafael Reyes Reyes.

Los demás tienen ganas, pero se quedarán esperando. Eso, desde luego, si es que el gobierno federal no aprovecha la popularidad del gobernador para llevárselo a la precampaña; nadie en México tiene su popularidad como ídolo del futbol, y si alguien sabe aprovechar este tipo de situaciones es el Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador. 

Todo esto dependerá de la estancia del ejecutivo estatal, pero pienso que es un activo importante para la próxima campaña, y Morena no tiene la fuerza del 2018, por lo que creo que se aprovechará la popularidad del centro delantero mexicano más famoso de la historia; por lo que creo que antes de que termine se lo llevarán para que sea un alfil importante en la próxima campaña. Se han dicho muchas cosas, hasta el determinar que debido a la pérdida de más de la mitad de las alcaldías de la Ciudad de México por Morena, él podría ser candidato a jede de gobierno de la Ciudad de México, para no dejarle la capital de la república a la oposición. De lo que sí estoy convencido es que Cuauhtémoc es un activo del presidente para la próxima elección; como lo coloque o lo impulse es algo que todavía no sabemos.

En este caso se quedaría aquí un sustituto, del cual tendría mano para escogerlo el gobernador Blanco, pues sería el que terminaría su periodo; y tendrá que ser alguien de su entera confianza entre los secretarios. Podemos vislumbrar que no hay mucho de donde escoger, y sería el Secretario de Gobierno Pablo Ojeda o el Secretario de Transporte Víctor Mercado quienes tienen un mayor número de posibilidades en ese caso hipotético, y aquí hay otro factor importante, que es el Congreso estatal, ya que dependerá de la negociación con algunos del “grupo de los once” para tener los 14 votos necesarios para la designación del sustituto que sería la figura del gobernador que termine el periodo.

De la oposición, el mejor colocado es, sin duda alguna, el Presidente Municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, pues hay quienes quieren, pero la oposición esta muerta y, veámoslo sinceramente, no hay una figura con la fuerza para ser un candidato con posibilidades más que él.

El senador Ángel Yáñez ha trabajado, pero el PRI y Nueva Alianza están en la lona, por lo que les sería muy complicado llegar. En fin, aparte de ellos, no veo otros, y la senadora Lucía Meza está tocada por el diablo, así que no tiene posibilidades. 

Las cosas para México y Morelos así se ven por ahora. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León
lavinleon@gmail.com
Twitter: @teolavin


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