Uno de los grandes intelectuales de este país, Luis Villoro, hizo la semana pasada un análisis de la importancia de la cultura en el mundo contemporáneo y dijo cosas tan interesantes que obligan a uno reflexionar sobre el tema. Por ejemplo, señala:

“Los gobiernos del mundo anuncian recortes a la cultura en nombre de la economía (ser supremo de la teodicea contemporánea). La paradoja es que la gente sobrevive al encierro gracias a la cultura. Desde hace siglos, el esfuerzo de lavar la ropa se supera cantando”.

Churchill aseguraba que Gran Bretaña ganó la guerra por no haber cerrado los teatros. Un pueblo que representa Hamlet durante los bombardeos no puede ser vencido. La afición del primer ministro por la pintura y la literatura fue vista por sus colegas como una extravagancia similar a su ingesta de puros y whisky, y tuvo algunas repercusiones imprevistas (el nombre de la banda de jazz-rock Blood Sweat and Tears surgió del más inflamado de sus discursos y la academia sueca perfeccionó su lista de errores al concederle el Premio Nobel de Literatura). La contradictoria y carismática figura del legendario bulldog inglés no dejará de inspirar películas y series de televisión. Más allá de las circunstancias de su vida, conviene rescatar una de sus convicciones: “La política carece de sentido al margen del arte”. Hace unos días, en una carta al Ministro de Cultura de España, el director de teatro Lluís Pasqual recordó una frase de Churchill: “Si sacrificamos nuestra Cultura... ¿alguien me puede explicar para qué hacemos la guerra?”.

Ahora tenemos la alternativa marvillosa que la tecnología nos ha dado, que es el internet, a través de él podemos conocer cada día más de la cultura del mundo a base de documentales fabulosos, opera de manera gratuita, las grandes obras de teatro y los grandes musicales de la historia, conciertos de primera línea y, desde luego, canciones populares con las que muchos recordamos partes de nuestra existencia.

A nosotros, los de más de 60 años, muchos nos han querido desechar como obsoletos, sin entender que la experiencia y el conocimiento son lo nuestro. ¿Por qué? Pues simple y sencillamente por el tiempo, el tiempo que hemos leído, viajado y vivido; sólo por eso sabemos más que muchos de los jóvenes que van a las grandes universidades pero no han enfrentado la realidad, y por lo tanto les falta vivirla, sentirla para poder entenderla. Mientras no entiendan que nadie experimenta en cabeza ajena, no podrán darse cuenta de lo que representa esa generación nuestra que aprendió teniéndoles respeto a sus padres, a sus maestros y a sus mayores; generación que vivió sin internet y sin celulares, que disfrutó del juego a media calle y el estudiar con la enciclopedia. Nosotros, la verdad, tuvimos mucho más suerte que los jóvenes de ahora, y no se justifica que ahora quieran desecharnos; por el contrario, deberían de aprovechar nuestra experiencia. “La civilización comenzó en torno a una fogata. Los gobiernos del mundo deberían saber que eso sirvió para tres cosas imprescindibles: calentarse las manos, preparar comida y contar historias.” Eso es lo que nos hace falta. ¿No cree usted?

Verdaderamente, estoy complacido por el nombramiento de Katia Isabel Herrera Quevedo, una mujer hecha con el ejemplo de una madre extraordinaria, luchadora social y mujer de convicciones, conocedora de nuestra historia mesoamericana y de la mexicanidad como pocas, quien la formó y la impulsó a prepararse. Katia Isabel es Ingeniero en Desarrollo Rural, tiene una maestría en agro negocios y está estudiando el doctorado en la UAEM.

Tiene buen ejemplo, sabe lo que es la lucha diaria y eso la ayudará muchísimo en su trabajo porque -y esto lo sé de primera mano- tiene conciencia social. Recientemente se desempeñó en la Unidad de Enlace Administrativo Financiero de la Jefatura de la Gubernatura del gobierno estatal.

En 2016 fue asesora de la Comisión de Soberanía Alimentaria del Senado de la Republica; en ese mismo año se desempeñó como extensionista de la anterior Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA). Coordinadora del proyecto estratégico La Penca A.C., de diciembre de 2014 a septiembre de 2015; coordinadora del programa de Desarrollo local y regional de Acciona, Transformando Caminos para Ser y Hacer A.C. durante 2013 y hasta noviembre de 2014.

También ha laborado como asesora técnica, productiva y tutora del proyecto Parque Ecoturístico Amacuztitlán, del programa Joven Emprendedor Rural y Fondo de Tierras de la Secretaría de la Reforma Agraria, de marzo de 2010 a diciembre de 2012; así como especialista en Desarrollo Rural de la Unidad de Fomento y Desarrollo Económico y Financiero de la Financiera Rural en la Agencia Cuautla, de abril de 2009 a diciembre de 2009.

Mucha suerte a una morelense excepcional. Que sea para beneficio de todos. ¿No cree usted?

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