A pesar de las esperanzas de que mejorara la seguridad en el estado, ésta no se ha dado; por el contrario, la inseguridad crece y, desde luego, a cada momento las cosas se ponen más difíciles.

Hoy se realiza una estrategia de seguridad que no ha rendido frutos, pero, por supuesto, mucho tiene que ver que los gobiernos municipales le han dejado la responsabilidad al estado, cuando la Constitución los hace responsables a ellos.

Parte importante es la labor que en forma conjunta se haga, y al parecer hay reuniones como la de la semana pasada que en verdad no sirven de nada si no se aclaran las responsabilidades.

Los planes pueden ser muy buenos, pero se necesita un plan conjunto en el cual participen todos de manera efectiva. Mientras los municipios no empiecen a clausurar los antros que funcionan toda la noche, sin licencia y en total impunidad con tal de no perder votos, por más que haga el estado no podrá con la inseguridad, como lo estamos viendo.

Podemos checar y nos daremos cuenta de que el año se inició y la cifra de asesinatos comenzó a preocupar. En los primeros 30 días del año se contabilizaron 89 muertes violentas; de ellas, 11 fueron mujeres y los municipios con mayor incidencia eran Cuernavaca, Jiutepec, Emiliano Zapata, Huitzilac, Temixco, Tepoztlán y Xochitepec.

En febrero fueron asesinados siete clientes en un bar de Yautepec. Ese mismo mes muere el activista y comunicador Samir Flores. Para este mes el incremento en las muertes de mujeres, comenzó a ser preocupante.

La violencia creció de tal manera que un ataque en un bar ubicado sobre una de las avenidas más transitadas provocó la muerte de una estudiante, lo que permeó de manera exponencial, pues se trataba de la sociedad civil sin tener nada que ver con el crimen organizado.

Para marzo se contabilizan 18 personas que perdieron la vida de forma violenta en Morelos; los crímenes ocurrieron, según recuento de la prensa, de esta forma: tres hombres asesinados en Xochitepec y cinco muertos de manera violenta en la zona sur.

En abril ocurrió la caída de “El Ray” y una balacera en un restaurante de Cuautla dejó como saldo seis muertos, entre ellos dos menores de edad y más de 10 heridos.

Se multiplicaron los hechos violentos en mayo a plena luz del día. La balacera y el asesinato de los dos líderes priistas de la CTM frente al Palacio de Gobierno causó conmoción, pues estaban presentes los medios de comunicación y el Secretario de Desarrollo Social.

El secuestro y asesinato de una joven estudiante de la UAEM, a manos de otros estudiantes que la violaron y mataron, fue un escándalo grave; y un viernes de mayo, un camión de transporte de trabajadores del Centro Federal de Readaptación Social, No. 16 femenil “CPS-Morelos” fue atacado por un grupo armado en Puente de Ixtla; en el lugar fallecieron tres hombres, así como dos mujeres, además fueron lesionados otro hombre y dos mujeres.

En junio se registró la muerte violenta de siete personas; el atentado a la diputada local del Partido del Trabajo (PT) con 19 impactos de bala, en el poblado de Tetelcingo. Con 77 muertes violentas cerró el mes de junio.

En julio, 11 personas fueron asesinadas en el estado, además de otras siete, dos mujeres y cinco hombres, entre estos un sacerdote, que resultaron heridos en distintos hechos violentos; agregándole seis hombres y una mujer que fueron asesinados en los municipios de Cuernavaca, Yautepec, Tepalcingo y Coatlán del Río.

En agosto, un grupo armado atacó a balazos el Bar Amazonas, ubicado en la colonia Tarianes, de Jiutepec, con saldo tres personas lesionadas. Al mismo tiempo, un ataque armado registrado en un lote de autos ubicado en la Avenida Morelos Sur, en Chipitlán, en plena zona urbana, dejando cuatro personas sin vida y dos elementos de la policía asesinados.

El mes patrio empezó con la noticia de un ataque que dejó cinco personas muertas en una terminal de autobuses de Cuernavaca, Morelos.

Advertencias en mensajes de ataques por parte de presuntos grupos criminales generó psicosis en la zona sur poniente del estado, a tal grado de paralizar las actividades escolares y comerciales.

Así una cantidad de ataques que, como podemos ver, nos tienen en la inseguridad y el miedo.

Algo tendrán que hacer las autoridades para ponerse de acuerdo; la Guardia Nacional va a ayudar, pero no va a resolver la situación mientras no se ataquen los antros que funcionan en todos los municipios con total impunidad; y como existe el Mando Coordinado, los alcaldes se hacen como que la Virgen les habla y no hacen nada para remediar la gran cantidad de bares de cerveza que funcionan sin ningún permiso y violando todas las reglas. Bueno, hay algunos que ya hasta de la banqueta de enfrente se apropiaron y la autoridad municipal no dice nada. Si no cooperan, que no estorben. ¿No cree usted?

 

Teodoro Lavín León
[email protected] / Twitter: @teolavin