Este libro, como lo señala el autor, es una manera de entender al Estado Mexicano durante el pasado siglo XX; en él se adentra en nuestra historia para explicar el poder de los acontecimientos y para encontrar las raíces de su configuración.

Por la fuerza y poder que se le da al jefe de la nación –el príncipe- en nuestro país, tiene mucho que ver con el extraordinario libro “El Príncipe”, de Maquiavelo.

En el libro de Gilly podemos aprender la manera en que se conformó después de la revolución y cómo los acontecimientos mundiales y los problemas económicos, no solo del país sino los del exterior, contribuyeron a la formación de lo que conocemos como el Estado Mexicano.
 En él es fundamental la relación de mando y obediencia, la construcción de una hegemonía, los modos de integración política, la legitimidad, la soberanía que forma el Estado Mexicano, la naturaleza de éste, las razones de su conservación y la caída de los regímenes, proponiendo al Estado como un proceso que sintetiza en el pensamiento un proceso relacionado entre seres humanos.

El Estado como historia social: la historia se divide en historia natural y la historia desde el punto de vista de los seres humanos y sus relaciones entre ellos.

El proceso histórico en México, el arco histórico de nuestro país, se da de la época Juarista de 1857 a la presidencia del Lázaro Cárdenas, que conforman la base histórica de la nación.

La relación obediencia y reconocimiento a cambio de lealtad es la fórmula en que se constituye la relación del Estado Mexicano con ciudadanos.

El reconocimiento jurídico de las clases subalternas se da en la época post revolucionaria, con la constitución del 17, al promulgar los artículos 27 y 123 que integran a las clases subalternas a la legalidad; el 27 que, con base en el ejido, determina que la propiedad comunitaria es fundamental en la lucha revolucionaria, donde el Plan de Ayala de Zapata le da una visión clara y contundente al reparto agrario; por lo que fue fundamental la relación mando-obediencia con base en la lealtad de la época post revolucionaria y que dio origen al reparto de tierras y a la sectorización del partido oficial.
 La política de Cárdenas es la que termina de formar lo que es el proceso estatal.
 Es la expropiación petrolera la reconquista del territorio mexicano, es la base del pilar fundamental de nuestra economía que nos da libertad y otorga libertad de gestión al Estado Mexicano, y que es el resultado de las conquistas subalternas del pueblo mexicano, como son el ejido, la nueva clase trabajadora, la relación laboral y el reparto de la tierra.

Después de la contrarreforma de Ávila Camacho y Miguel Alemán, el salario cayó hasta 1952, donde inició su crecimiento, primero de seis hasta el ocho por ciento en el gasto social, lo que confirmó el pacto social mexicano.

A partir de ahí la protección del gobierno mexicano por su industria, a pesar de la baja del salario, se da con la constitución de Ferrocarriles Nacionales, la Comisión Federal de Electricidad, Altos Hornos de México, la protección a la petrolización de la industria y la modernización de la agricultura, que son fundamentales para la configuración del Estado Mexicano en la que es notoria la participación de la CTM, al declarar Fidel Velázquez el “no a las huelgas” para formar el nuevo pacto mexicano.

La modernización del capitalismo mexicano se da con la salida de los generales y la llegada de los abogados, con Alemán; la aparición del charrísimo sindical; la aparición del PRI y la baja en la repartición de tierras, con Cárdenas 18 millones de hectáreas y con Alemán cinco millones.
 Todo ello influyó en la aparición del amparo agrario, la protección a los grandes industriales, la institucionalización del ejército mexicano, así como el reconocimiento de los partidos políticos por el estado que le dieron a la modernización del capitalismo de Alemán.

Encontrando el pacto mexicano su fuerza en el capitalismo creciente de la época de los cincuenta y sesenta, que dio como resultado el milagro mexicano -que tenía como base de su desarrollo el crecimiento de la economía, el pacto social y la estabilidad monetaria, que dieron como resultado el estado benefactor y el cambio de un México agrario a un México industrial con el crecimiento de la clase media que resurgió de la nueva industrialización.

La antigua relación estatal corporativa se recicló de una manera más eficaz dentro de la post guerra con agrupaciones de taxistas, operadores de autobuses, profesionales y técnicos, así como miembros y todo tipo de asociaciones a través de las cuales y del partido oficial se aseguraba la lealtad de sus miembros para con el régimen y el partido.
 El centralismo, resultado del cambio de dar seguridad material por lealtad, continuó funcionando a pesar de los imprevistos.

Las rupturas se inician cuando la autoridad sólo busca su beneficio personal y deja a un lado el beneficio de los agremiados, lo que existía era un pacto de lealtad y compromiso de unos con otros; la relación desde luego que tuvo sus diferendo , pero es con el movimiento estudiantil de 1968 que se inicia la crisis; el nacimiento de los sindicatos independientes, y con la ayuda de la Iglesia Católica del grupo de la teología de la liberación, se tiene como resultado que se intensifica el rompimiento de los grupos con el gobierno.

Si a ello le agregamos la llegada al gobierno de los tecnócratas neoliberales, que sin sentido político cambian la relación con los agremiados, y le agregamos los diferentes levantamientos de los ciudadanos después de la guerrilla urbana.
 sin duda el más importante en 1994 el del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, que nace con el apoyo de grupos extranjeros y como resultado de la defensa en contra de las guardias blancas de los finqueros de la zona de Chiapas y Oaxaca, así como la modificación al artículo 27 constitucional que trasforma la propiedad de la tierra y mata una esperanza producto de las luchas revolucionarias durante todo el siglo XX, y el reclamo por el reconocimiento de las comunidades indígenas, producen el rompimiento con el “príncipe” que se vuelve enemigo de los súbditos.

Un libro para entender el por qué se dice que el Tlatoani sigue presente entre nosotros.
 Interesante.
 ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin

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