El ambulantaje es uno de los grandes negocios en que se involucró Grákula, con el objeto de tener dinero fresco todo los días, sin importarle la ciudad y su imagen, y haciendo a un lado al comercio legítimamente constituido. Y el ambulantaje sigue siendo uno de los graves problemas de la ciudad.

El día de ayer, a las siete de la noche, traté de pasar por el Jardín Juárez, en el centro de Cuernavaca, y la cantidad de vendedores ambulantes es tan grande que casi no hay espacio para quienes caminamos por el primer cuadro de la ciudad. Esto es el resultado de las negociaciones fuera de la ley que el gobierno de Graco Ramírez hizo con el nuevo grupo sindical, donde se encuentran todos los que se separaron de la CTM, y se creó bajo una negociación como todas las del sexenio anterior, buscando sacar el mayor número de recursos para quienes detentaban la autoridad, sin importar que esa actividad comercial irregular sea una de las que afean y, desde luego, crean el caos en el primer cuadro de la ciudad.

Y luego, durante los últimos tres años tuvimos el ayuntamiento más ladrón de la historia de Morelos, junto con un gobierno estatal que no hace nada y sólo pasa y deja pasar; de esta manera aumentó el número de los ambulantes, que ahora son tantos que hacen casi imposible caminar por el mismo Jardín Juárez.

Todos venden lo mismo, y no es lo malo que traten de vivir de la venta de sus productos para sobrevivir, sino lo grave es que lo hacen de una manera en la cual perjudican al comercio normal que sí está pagando impuestos, renta, luz, etcétera, y por lo tanto están creando una competencia desleal a los comerciantes del primer cuadro de la ciudad.

Todo ello además de que hacen que la belleza de Cuernavaca desaparezca con una bola de puestos que echan a perder el aspecto de la ciudad capital del estado.

El fin de semana leímos que el Alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, solicitó al Secretario del Ayuntamiento, Carlos de la Rosa Segura, un informe con respecto a los comerciantes ambulantes, para poder regularizar los permisos; sin embargo, todavía no hay una fecha específica para que los comerciantes ambulantes se retiren de las calles de Cuernavaca o se resguarden en una de las plazas comerciales destinadas a eso, como lo es Plaza Degollado.

Nos dicen que el plan que se formule para quitarlos deberá de ser sometido a cabildo y serán sus miembros quienes lo aprueben como debe de ser. Semanas atrás, Carlos de la Rosa había mencionado que en la acción para el embellecimiento de la ciudad se incluiría darle mayor ordenamiento al ambulantaje, pero éste no se ha podido regular y siguen apareciendo vendedores en diferentes puntos.

Ante los avisos que se les han dado, y el desplazamiento que se ha hecho de algunos de esos negocios, los comerciantes reaparecen en otras zonas, pero el Secretario del Ayuntamiento no cree que estas formas de actuar y desplazarse por diferentes puntos tengan que ver con alguna red de organización, sino que los comerciantes irregulares sólo buscan defenderse y reinstalarse. Cabe destacar que se habían detectado permisos falsos o fotocopiados.

Como siempre, nunca faltan los abusivos y los comerciantes señalaron que, ante estos planes, algunas personas se han puesto más “vivas” y se han hecho pasar por inspectores, lo que ha ocasionado que algunos vendedores sean víctimas de fraudes, ocasionando estragos en su economía. El ayuntamiento respondió que los inspectores pueden ser identificados por medio de las redes sociales oficiales del municipio, pues ahí se ha publicado una lista con nombre y fotografía de las personas autorizadas a revisar los permisos. Ante esta problemática se ha invitado a los vendedores a reportar a las autoridades a quiénes se identifiquen con otro gafete que no sea el oficial.

Mientras tanto, los merenderos de Plan de Ayala han llegado a algunos acuerdos en los que solicitan que se respeten los horarios, así como a colocarse de acuerdo a lo que venden; De la Rosa Segura ejemplificó diciendo que los comercios que vendan “atole o tamales” podrán colocarse en la mañana, respetando los horarios, y así sucesivamente con los otros tipos de comercios, y destacó que sólo se tiene ubicados a 16, de los cuales 10 serán reubicados.

El orden del comercio ambulante es una prioridad que los ciudadanos hemos planteado al ayuntamiento. No puede ser aceptable que el edificio más emblemático de la ciudad, que es el Palacio de Cortés, esté rodeado de puestos que impiden ver uno de los edificios más importantes del periodo colonial en México.

Además, es urgente que se saque a los plateros de la plaza que Olaguibel planeó para el “Morelotes”, al que urge volver a ponerlo en su lugar, no donde los ignorantes lo pusieron sin tener la más mínima idea de lo que es el paisaje urbano. La ignorancia hace que cometan muchas cosas reprobables quienes se dicen defensores de la ciudad, y sólo han aprovechado, junto con sus familiares, para robarle todo lo que han podido impunemente. ¿No cree usted?

Por: Teodoro Lavín León / lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin


Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.


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