El conflicto de los alcaldes contra los diputados y viceversa está llegando a niveles históricos. La soberbia de los políticos en cuestión es verdaderamente grande; los diputados una vez más lo están haciendo mal y no es entendible que traten de manejar y de meter a los presidentes municipales en cintura, los señores diputados deben de darse cuenta de que 12 son diputadas de representación proporcional y no fueron electos con voto directo como los alcaldes. Tanto unos como otros están verdaderamente en un momento difícil, pues ya han llegado a afirmar de manera totalmente apolítica haber llenado la plaza Emiliano Zapata, en el Zócalo de Cuernavaca, y le tapa la boca a los diputados que dijeron que ni juntos podrían tener cien seguidores; por lo que, en un acto de medir fuerzas, los alcaldes, acompañados por sus seguidores, en su mayoría trabajadores de los ayuntamientos, 23 presidentes municipales de Morelos retaron a los diputados a iniciar auditorías a sus cuentas y no usar el tema como forma de amedrentar, y en el mitin convocado en Plaza de Armas negaron que el contenido en sus leyes de ingresos fuera con la intención de dañar la economía de las familias.

Recriminaron principalmente a los legisladores Rozalina Mazari, Marcos Zapotitla y Dalila Morales como los responsables de orquestar la aprobación de sus solicitudes.

De una manera por demás política dijeron que confían en que el ejecutivo estatal se unirá a la exigencia para demandar al Congreso el respeto a la autonomía municipal.

Fueron claros al señalar que el comportamiento de los diputados es totalmente fuera de la ley y acusaron que la acción del legislativo tiene un origen político en esa ambición que tienen los diputados pensando en las próximas campañas electorales, en lugar de escuchar el reclamo de la gente para que sean atendidas las necesidades más básicas en materia de servicios públicos y atención social.

Ante todo, calificaron su lucha como pacífica y justa porqué, como primeros respondientes ante los ciudadanos, requieren de los recursos necesarios con el fin de dar atención a las diversas solicitudes.

“Que vayan auditar a su abuela”, gritó uno de los alcaldes, al señalar que “el que nada debe nada teme”, y si hacen revisión de las cuentas, que sin miedo revisen las del congreso también.

Todo ello como resultado de las declaraciones en las que se señala que, ante la posibilidad de finanzas “turbias”, algunas alcaldías serán sometidas a una auditoría por parte del Congreso local, informó Marcos Zapotitla Becerro, Coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Encuentro Social.

Señalo que la “necedad” de los ediles (sobre todo de quienes aspiran a nuevos gravámenes en 2020) es “sospechosa”; de ahí el interés de revisar los esquemas financieros anteriores para determinar la situación en que se encuentran; “llama la atención ese silencio cómplice, porque no hay una sola solicitud de auditoría especial a ninguna administración anterior”. Los presidentes municipales “se duelen, se quejan de que no hubo recursos o de que los ayuntamientos salientes los dejaron con varios laudos y con varios adeudos”.

De igual forma, expresó que esta determinación la van a tomar en conferencia, donde convergen distintas fuerzas políticas del Pleno. “Tenemos que ejercer el poder…”. Y, mediante esos instrumentos, “tenemos que llegar a la revisión minuciosa y pormenorizada de cómo están ejerciendo los recursos públicos los ayuntamientos del estado”.

En una acusación muy grave, dijo que: “En lo oscurito, trataron de “corromper” a algunos de sus homólogos. Sobre la misma línea, externó que, “casualmente”, no existe ningún presidente que les haya solicitado un ejercicio de fiscalización. Esto, según él, es “un silencio cómplice”.

De esta forma insistió en que la pesquisa financiera es inminente, para que se vislumbre “quién es quién” en el ejercicio de la administración pública. Sobre los posibles chantajes de ediles a constituyentes, respondió: “Hablo en lo general; ustedes saben quiénes encabezan ese movimiento”. Se trata de un “asunto de desestabilidad política”, mas no de problemas económicos. (En otro momento, este diputado declaró que hay intereses de poder, como es el caso del presidente de Cuautla, Jesús Corona Damián, quien pretende ayudar a la senadora Lucía Meza en sus aspiraciones a la gubernatura del estado).

“La ingobernabilidad jamás va a generar acuerdos; a través del chantaje y la presión no se va a obtener nada”, acotó. Puntualizó que, en la reunión con el mandatario estatal (el siguiente martes cuatro de febrero), “habrá claridad y contundencia”. 

Este martes se reunirán los alcaldes, diputados y el ejecutivo del estado para dirimir el conflicto. Esperemos ver quién verdaderamente tiene habilidad política para solucionarlo. 

El conflicto, como todo lo que se trata de dinero, no es sencillo, porque de ahí dependen muchas cosas. Esperemos que se llegue a acuerdos reales y soluciones que dejen a todos, si no contentos, por lo menos satisfechos. ¿No cree usted?

 

Teodoro Lavín León
lavinleon@gmail.com / Twitter: @teolavin