Felicitando a todos los colegas en este día, que quizá sea el último de la libertad a la que estamos acostumbrados.
La elección del pasado día 2 de junio sorprendió a todos, no tanto por el trabajo de las huestes, sino el del Presidente López Obrador, hicieron un trabajo excepcional; la verdad es que el verdadero triunfador, violando la ley como acostumbra, fue el presidente. Y, evidentemente, el triunfo de Claudia y la ratificación de lo que él llama la “cuatro T” es, definitivamente, la manera en que quieren vivir los mexicanos. Yo me pregunto: ¿estarán conscientes de los cambios que se avecinan, mis queridos paisanos?, yo lo veo difícil, pero -eso sí- conoceremos la verdad después del cómputo.
¿Y qué va a pasar? Lo más seguro es que las cosas no cambien, porque el operativo funcionó en la jornada electoral.
Platicando con varios compañeros que trabajaron como asistentes capacitadores, se coincidió en no entender como se pueden perder 110 paquetes, y con la “casualidad” de que 90 son de Cuernavaca, donde perdió Morena por no una grande diferencia. La que ganó la capital contundentemente fue Lucy, pero hay cosas muy extrañas en la elección; por ejemplo, esta pérdida de paquetes que significa en Cuernavaca una cantidad importante, porque 90 son de la capital como ya lo señalamos, y hace bien Alejandra Flores en impugnar, porque el trabajo del Impepac fue totalmente ineficiente, y ganó José Luis ojalá ya con los paquetes electorales perdidos para evitar problemas posteriores.
Eso es el resultado de que el Consejo General del INE nombre a los consejeros electorales de los órganos estatales. ¿En dónde está el federalismo? Si éste no se da en esta primera instancia, al parecer el gobierno tomará para la próxima elección el control que le falta de las elecciones, y tendremos una vez más, como en los sesenta, un partido hegemónico único de estado, como funcionó durante 70 años el PRI.
Los problemas de la oposición son muchos, sobre todo la necedad de los líderes que después de esta derrota lo primero que deben de hacer es renunciar; pero no lo harán, se aferran porque ellos ya tienen su escaño en el Senado y quieren cobrar doble, por eso les vale un cacahuate haber perdido. La que perdió fue Xóchitl gracias a los “maravillosos” consejos de ellos.
A nosotros, los ciudadanos, sobre todo a los que vestidos de rosa y blanco participaron en las maravillosas marchas no les queda otra que formar su propio partido político, pero en el que no estén los de siempre: rechazados grakistas-perredistas o priistas tradicionales, que tienen tan mala fama que no ganan una elección, hay que cambiarlos, los panistas tendrán que hacer una reflexión sobre su futuro y luchar por no dejar que en el Congreso Federal los hagan menos si ellos tienen más votos.
La verdad, dan pena ajena, pero el haberse puesto toda la banda de candidatos chafas sólo les ayudo a perder; no tomaron en cuenta a la sociedad civil, y el PAN debe poner sus barbas a remojar, porque para la próxima, si se olvida de la militancia y son los mismos cartuchos quemados, perderá irremediablemente.
Aquí, en la elección, llegó a tal grado el desorden que los paquetes no los llevaron a entregar muchos presidentes de casilla, sino que, cansados de todo el día en la casilla se fueron a sus casas, pasada la medianoche, y fueron los capacitadores los que los llevaron, violando la ley. ¿Cómo es posible ese desorden?, con tanto dinero gastado en la organización electoral, esos errores no tienen justificación.
Lo de ir a notificar a Lucy Meza que está luchando por aclarar todas las inconsistencias de la elección, a lo que tiene todo el derecho, es una canallada de la Fiscalía dizque Anticorrupción. Ése es un botón de muestra de lo que te espera si te opones a lo que deciden quienes tienen el poder. ¡Qué grave! ¿No cree usted?
Las opiniones vertidas en este espacio son exclusiva responsabilidad del autor y no representan, necesariamente, la política editorial de Grupo Diario de Morelos.
