CUERNAVACA, MORELOS.- Tras sufrir dos infartos, desde hace 12 años el corazón de Marcelo García Beltrán funciona al 60%, por lo que ha aprendido a vivir sin forzar este órgano porque podría ser fatal.
Una dieta alta en grasas y falta de estilos de vida saludables causaron daños irreversibles en su salud, no solo una gran parte de su corazón no funciona, el consumo diario de medicamentos le puede ocasionar daños en hígado y páncreas.
Marcelo García tiene 69 años y, desde hace 12 padece enfermedad cardiovascular, a consecuencia de dos infartos al miocardio.
Recuerda que el primero fue el 20 de octubre de 2010; “ese día, una sobrina me pidió ayuda para trasladar unos muebles de Jiutepec a Zacatepec, pero había que bajarlos de un cuarto piso, subí y bajé varias veces, y ahí empezó todo. Yo no me sentía mal, pero mi sobrina dijo que me veía mal”.
Cinco horas después tenía sudoraciones frías, dolor en el pecho y hormigueo en el brazo, por lo que fue llevado a un médico particular quien le dijo que estaba teniendo un infarto, por lo que de inmediato se trasladó a Urgencias del IMSS; “me hicieron estudios y corroboraron el diagnóstico, en ese momento estaba consciente, pero debido a que mi condición era grave me trasladaron al hospital Siglo XXI, al llegar allá estuve en Terapia Intensiva y permanecí cuatro semanas internado”.
Por las arterias tapadas le hicieron dos cateterismos y le colocaron cuatro stent, que es una diminuta herramienta que ayuda a abrirlas para que la sangre llegue al corazón.
El 16 de diciembre fue el segundo infarto, “justo ese día tenía consulta, lo que permitió que me atendieran rápido, después, poco a poco me fui recuperando”.
"Yo creo que el 20 de octubre de 2010 volví a nacer, cuando me hicieron el primer cateterismo; horas después del primer infarto, quedé inconsciente, ví una luz y del otro lado a muchas personas que ya había fallecido, me hacían señas para que fuera hacia ellos, pero no, yo no quería.” Marcelo García
Por: Marcela García / marcela.garcia@diariodemorelos.com
