Los restos de Leo, el joven futbolista de 16 años que fue alcanzado por un rayo en un campo de futbol, llegaron esta mañana a una funeraria de Cuernavaca, tras una semana de luchar por su vida en un hospital de la Ciudad de México.
Familiares y amigos del joven acudieron para darle el último adiós.
Gabriela Gómez Garduño, mamá del menor, agradeció todo el apoyo brindado por muchos ciudadanos y amigos que se sumaron a tanto a la colecta organizada como a la solicitud de donadores para una intervención que tuvo su hijo.
Destacó que tras lo ocurrido a su hijo estará buscando que se genere una ley para que se les dé protección a jugadores cuando las condiciones climatológicas no permitan realizar sus prácticas deportivas. Igualmente, confirmó que el menor fue donador de órganos, para beneficiar a más personas y darles el regalo de la vida.
El joven fue impactado por un rayo el 28 de julio en una cancha de la colonia Antonio Barona, resultando lesionado junto con otros 2 jóvenes más. Leo fue internado en el Hospital Henry Dunant de Cuernavaca, y posteriormente fue trasladado al Hospital Magdalena de las Salinas, donde fue sometido a una operación.
Sin embargo, no logró recuperarse del todo y el domingo perdió la batalla.
