El magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Jorge Gamboa Olea, advirtió sobre discrepancias entre la reforma judicial estatal y la federal, por lo que consideró prioritario revisar y pulir el decreto antes de su publicación en el Periódico Oficial ‘Tierra y Libertad’.
Señaló que el Poder Judicial del Estado se encuentra preparado para cumplir con los procesos de entregarecepción, una vez que se defina quién encabezará los trabajos del tribunal, pero subrayó que aún hay detalles jurídicos y técnicos por resolver en torno a la armonización legislativa.
“Hay diferencias entre lo que plantea la reforma federal y la reforma local; lo hemos manifestado al Ejecutivo con quien hemos mantenido canales abiertos de comunicación para hacer notar esos detalles”, indicó. Afirmó que en la actual etapa legislativa es el momento oportuno para corregir posibles errores de redacción o contradicciones entre la exposición de motivos y el articulado, con el fin de evitar futuras impugnaciones legales o amparos.
Respecto a su permanencia al frente del TSJ, explicó que su periodo concluye formalmente en 2030, pero con la reforma judicial podría adelantarse a 2027, en caso de no buscar su reelección. Aclaró que, por ahora, no ha tomado una decisión al respecto, ya que será una determinación que evaluará junto con su familia y equipo de trabajo.
Sobre la sucesión en la presidencia del TSJ, Gamboa Olea comentó que hay diálogo entre magistrados interesados en participar, a quienes exhortó a presentar proyectos que den continuidad y fortalezcan al Poder Judicial. Negó que exista alguna imposición o definición anticipada sobre una terna específica.
Finalmente, expresó su preocupación por la falta de recursos y capacitación para implementar la reforma procesal civil y familiar, lo que podría llevar a una parálisis institucional si no se atienden con prontitud estos desafíos.
