1.Durante años me he venido preguntando si existe la posibilidad de que quienes habitamos en el Estado de Morelos, el segundo más PEQUEÑO de la república Mexicana, podamos pronunciarnos en GRANDE sobre el mismo, tomando en cuenta nuestro patrimonio natural y cultural y las posibilidades de desarrollo económico y social que de allí emanan. 

Me late el corazón cuando recuerdo que hay quienes creen en el potencial del arte y la belleza del entorno, se fijan en el clima y ven en la historia y la cultura popular el espejo de lo que somos; no obstante, la sombra del pesimismo me agorzoma cuando veo que la cultura global predomina sobre lo local. De ahí la importancia que le veo a la noción de lo GLOCAL, pues viviendo de la teoría cultural, sirve para ejemplificar lo que nos pasa por la cabeza a los ciudadanos a la hora de vernos en el espejo.

El rescate del patrimonio afectado por los sismos de hace poco más de un año tiene que verse desde lo local. Nuestros museos estatales están en condiciones lastimeras y los necesitamos porque resguardan el patrimonio que vamos a mostrarle al mundo. En la mirada emocionada del Otro reside lo mejor de lo global. Nuestros museos son nuestras más dignas y completas ventanas. 

Con tres de ellos dedicados a la figura de Emiliano Zapata, la cuestión se hace aún más urgente debido a que por decreto presidencial el próximo año será dedicado a conmemorar sus ideales. Anenecuilco, Tlaltizapán y Chinameca tendrán que re-definir y re-lucir sus guiones museológicos. Zapata es una figura histórica y a partir del diálogo entre la visión local y la de fuera, resignificada durante los festejos del centenario de la Revolución Mexicana y el bicentenario de la Independencia en 2010 el mundo volteará a vernos como sus dignos guardianes, o como un fracaso en tal empresa.

 

2.Otro de los edificios que requiere de más atención es el incomparable Jardín Borda, lugar emblemático de nuestra ciudad porque desde allí se ha pronunciado -aunque no formalmente- la política cultural durante décadas. 

Para entender su valor histórico y patrimonial resulta de indispensable lectura el libro titulado “El Jardín de la Borda. Una Historia con Herencia Novohispana”, de la autoría del experto en el tema Heberto González de Matos (Conaculta, Secretaría de Desarrollo Social, Instituto de Cultura de Morelos, 2015, Col. Patrimonio Cuauhnáhuac) publicado por iniciativa del entonces alcalde Jorge Morales Barud. En el volumen se narra no sólo el origen del inmueble, sino cómo es que se instala en nuestra ciudad el Segundo Imperio de Maximiliano y Carlota, con todo y su “pésima organización” (p.69), situación que contrasta con lo pintoresco de la vida entre sus muros. 

Como ejemplo tenemos el recibimiento que se les hiciera a los emperadores, pues ante la comitiva de admiradores en la entrada, ellos “repartieron entre los infantes monedas de oro, acuñadas al frente con las siluetas de los monarcas y al reverso con el sello del águila imperial” (p.66), mientras adentro los pasillos habitados por innumerables jaulas de pájaros y cientos de exóticas plantas mostraban el gusto por lo exuberante. 

 

3.A Cuernavaca llegaron los de fatal destino, en enero de 1866 invitados por el coronel Paulino Lamadrid, acompañados por una nutrida comitiva, entre la que se encontraba la señora Gutierrez del Barrio, propietaria de la hacienda de Temixco. La primera noche la pasaron en el hoy Palacio de Cortés (Museo Cuauhnáhuac) después de haber sido recibidos con pirotecnias. Los honores impresionaron tanto a los nobles, que decidieron pasar temporadas en la capital del III Distrito del Estado de México y fue entonces que Ángel Pérez Palacios, respetado vecino, explicó que: “para tan importantes celebridades no podía haber otra finca más que el añejo Jardín Borda, antigua casona que necesitaba urgentes reparaciones. Al día siguiente Maximiliano acompañado del cortejo, visita la casa y queda maravillado de los inmensos jardines, que aún descuidados no habían perdido la belleza de antaño, y de sus exquisitas fuentes barrocas, así como del elegante estanque grande, digno de cualquier mansión veraniega europea, por lo que ordena hacer los trámites de arrendamiento de la propiedad”. (Op. Cit. P.55).

 

4.El día de ayer el Jardín Borda -en lento y complicado proceso de restauración- fue subsede del prestigiado Festival Cervantino y hasta allí llegó gran cantidad de gente dispuesta a disfrutar de los espectáculos ofrecidos con gratuidad. Esta semana se montará un altar monumental en torno a las festividades de muertos. Y en la Sala Siqueiros se encuentran montadas 4 de las emblemáticas pinturas históricas, recientemente restauradas, del valenciano Salvador Tarazona.  Hay motivos para asistir y pensar con orgullo en lo propio. FIN

 

Por: María helena gonzález

helenanoval@yahoo.com.mx


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