Cuernavaca, Morelos.-  El Paso Express, según las estadísticas, se ha convertido en un tramo carretero inseguro para circular, debido a varios factores, lo que ha provocado antes, durante y ahora en operatividad varios accidentes automovilísticos, que en algunos casos han terminado en la pérdida de vida de los conductores.
En un recorrido realizado en el tramo carretero, para constatar el comportamiento vial, tanto desde Chipitlán hacia la Glorieta de La Paloma de la Paz y viceversa, se pudo observar, tres factores importantes y negativos para quienes circulan por el Paso Express: no respetar la velocidad permitida, la falta de operativos de la autoridad y la falta de señalamientos que indiquen la velocidad límite para circular.
De sur a norte, comenzó el recorrido por el carril de baja velocidad, a una circulaciín no mayor a los 60 kilómetros por hora, desde el tramo de El Polvorín al entronque de la Glorieta de La Paloma de la Paz, con un tiempo aproximado de 24 minutos, a la velocidad que está permitida.
En el trayecto  se pudo observar  que el 95 por ciento de los conductores, tanto de vehículos particulares como del transporte público, no respetan los límites permitidos.
A pesar de lo anterior, la presencia de operativos, o recorridos de la autoridad que le corresponde este tramo carretero, como lo es la Policía Federal, en el trayecto fue nula.
Por lo anterior, el tramo se ha convertido en una vía rápida, a pesar de que existen pocos señalamientos invitando a los conductores a respetar el límite de velocidad.
Y aunque el tramo de El Polvorín a la Paloma de la Paz es de subida, los vehículos particulares y de carga no respetan los 60 kilómetros por hora permitidos, circulando a 80 y 120 kilómetros por hora, en promedio.
Lo anterior, y la falta de policías federales que sancionen o recomienden bajar de velocidad, son motivo para que el trayecto se convierta en un tramo peligroso, aunado a que continúa la inestabilidad de los vehículos al circular, por el tipo de concreto que se colocó en el tramo carretero.
El otro peligro radica para quien, en los pocos casos, respeta los 60 kilómetros por hora, pues el auto se convierte en un obstáculo para el resto de los conductores que va hasta 120 kilómetros por hora.
En el recorrido contrario, es decir, de norte a sur, se presentó el mismo escenario, pero el peligro es aún mayor, porque el descenso permite que la gravedad impulse los vehículos a una mayor velocidad.
Por esta razón y en punto muerto, las unidades alcanzan una velocidad entre los 100 y 140 kilómetros por hora, porque en algunos tramos, los carriles tienen una pendiente que hace que la unidad, sea particular, torton o tráiler, desciendan con mayor rapidez.
En el mismo sentido, un vehículo circulando a 60 kilómetros por hora, incluso en el carril de baja, sería un obstáculo evidente para la mayoría de conductores que van más rápido, volviéndose escenario de un choque inminente por alcance.
Al igual que en el primer recorrido se observó que fue nula la presencia de la Policía Federal, y en todo caso de que estuviera realizando operativos, esto sería motivo de accidentes, pues para sancionar a algún conductor se deberían estacionar en alguno de los carriles, debido a que no hay ninguna zona segura ni acotamiento para detener la marcha, lo mismo para los vehículos que pudieran sufrir alguna avería en el recorrido del trayecto.

Riesgos
Los pocos automovilistas que respetan la regla pueden resultar hasta obstáculos para quien va más rápido.

80 y 120
kilómetros por hora es el rango de velocidad promedio de circulación

Por: CARLOS SOBERANES
carlos.soberanes@diariodemorelos.com


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