El 1º. de julio el gobierno de México está por aceptar y entregar el tratado con Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo cual sería una traición a la Patria, pues está peor que el Tratado de Libre Comercio firmado por Carlos Salinas de Gortari, quien entregó toda la industria textilera, la zapatera, las minas, destruyó Fertimex, las 5 refinerías del País, privatizó a casi todo México y cientos de casos más. Sin embargo, el T-MEC que está por echarse a andar, tiene que entregarse en menos de una semana al Congreso de la Unión o por lo menos a la Cámara de Senadores, para hacerle las modificaciones pertinentes, ya que el 1º. de Julio va echarse a andar sin que después México pueda hacer algo al respecto.

Son seis artículos los que el Congreso de la Unión tiene en sus manos para estudiar y hacer las modificaciones en materia laborar, sobre el trabajo infantil y otros.

El señor Maillard Barquera, Presidente de la Comisión Laboral de la CANACINTRA opina que no es que los congresistas no entiendan lo que los estadunidenses incluyeron en el tratado, pero para que se llene el requisito, la Cámara va a tener que votar “al vapor”, porque sólo tienen unos cuantos días para leerlo, pensarlo y enviarlo.

 

A saber:

Uno de los puntos es que los estadunidenses, tendrán derecho a intervenir acerca del supuesto trabajo infantil que producen jitomates, chiles y berries, e vecinos del norte mediante denuncias anónimas sobre ese trabajo infantil los empresarios no podrán exportar sus productos hasta que los horticultores demuestren su inocencia. Con esas denuncias anónimas, obligan a las empresas a probarles a los estadunidenses mostrándoles antes de sembrar, que son inocentes.

El señor Maillard dice que “México ya está enterado de esa vigilancia estricta en materia laboral, pues hay mucha presión del norte hacia el gobierno mexicano, por lo que se tienen que mostrar todas las cadenas productivas para no dar lugar a que sancionen al productor, suspendan la compra y se inicie un procedimiento en contra de la industria mexicana”.

 Los trabajadores mexicanos en cuanto el armado de los automóviles gringos se les debe pagar 16 dólares la hora, (352 pesos POR HORA como salario mínimo o sea 80 mil pesos al mes), cosa que el gobierno estadunidenses van a  mandar a propios para revisar que no se pague de menos.

Otra de las cláusulas es que se prohíbe hacer medicamentos genéricos durante más años    que lo que mandan las leyes mexicanas, así que sólo se podrán consumir medicinas de patente y, como ellos son los dueños de los laboratorios habrá que comprárselos sólo a Estados Unidos. O sea que a la nueva ley ni el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ni los demás centros médicos podrán como hasta ahora entregar gratuitamente los medicamentos genéricos y por ende, el sistema médico mexicano de salud irá de picada y no habrá medicamentos para más del 50 por ciento de los mexicanos.

Si se desea firmar un tratado comercial con otro país se debe avisar a las otras dos naciones, y en caso de que alguna de ellas no lo admita, el gobierno firmante debe de rechazar cualquier tratado comercial con otro país. Lo que quiere decir que ya no somos soberanos y si no nos lo permiten Estados Unidos o Canadá, estamos sujetos a sus indicaciones para intercambiar artesanías con India, textiles o vestimenta de ambos países o tendremos que estar atados a las órdenes, como lo estamos, para hacer negocios o intercambios con Cuba, Venezuela y creo que también con Irán.

Reduce la autonomía comercial de México, pues prohíbe a los campesinos el uso propio y el libre intercambio de semillas. (Por ejemplo los alimentos transgénicos).

Endurece las reglas de origen de acero y aluminio, ahí dicen que los acereros tienen 7 años para su integración del aluminio.

México y Canadá quieren hacer esos cambios pero para el 1º. de Julio va a ser absolutamente imposible para el Congreso de la Unión el llegar a un nuevo esquema, cuando apenas faltan unos días para entregar este trabajo. El Secretario de comercio señor Pence está urgiendo al senado de Estados Unidos a que lo acepte antes del 1º. de Julio para que no haya ningún cambio.

Señores y señoras Congresistas, en estos días de pandemia, en que los mexicanos hemos perdido a alguien, pues estamos en una guerra donde no conocemos al enemigo. No importa de cuál partido provengan, pero si ustedes quieren y respetan a nuestro País, por favor no envíen ese documento porque no estarían defendiendo a México, sino que le estarían dando una última cuchillada. 

La gente piensa que dicho tratado ya se firmó, pero no ha sido así aunque las Cámaras del Congreso ya lo aceptaron, los cambios finales los han dejado para el último momento. 

Le pedimos al señor presidente de México Andrés Manuel López Obrador que no envíe este documento a Estados Unidos y a Canadá y como lo prometió en su campaña electoral, en que más de 30 millones de mexicanos votamos por usted, piense en que este tratado le va a hacer mucho daño al pueblo de México, aunque suban los aranceles, al cabo el señor Donald Trump ya va de salida y si usted firma o va a Estados Unidos, le va a hacer más daño al País y no creo que los mexicanos lo vayamos a perdonar.