Los puentes y los días de descanso.
Según el Artículo 74 de La Ley Del Trabajo, se establecieron los puentes y los días de descanso obligatorios, que los patrones deben dar a sus trabajadores desde diciembre de 2019 al 2020:
DICIEMBRE.
En este mes de diciembre tuvimos de descanso el puente del lunes 23 hasta el miércoles 25 para festejar la navidad.
Que aunque es una festividad más tradicional que religiosa, está contemplada como parte de la cultura mundial.
ENERO.
El primero de enero de 2020 será de descanso (el miércoles 1º) y festejar la entrada del año nuevo, recordar las felicidades y penurias del año anterior.
Así como dar gracias a la naturaleza por un año nuevo.
Aprovechar el descanso del miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo.
FEBRERO.
En Febrero, se festejará el día 3 como el aniversario de la Constitución Mexicana, (5 de febrero), el primer lunes del mes y se descansará tres días.
MARZO.
En marzo se estableció que se festejara el natalicio del Presidente Benito Juárez el que se recordará el tercer lunes del mes o sea el 16 de ese mes.
MAYO.
Al principio del mes de mayo, se conmemorará el Día del Trabajo el viernes Primero de Mayo.
SEPTIEMBRE.
Así será el miércoles 16 de septiembre en que se conmemore el 210 aniversario de la Independencia de México.
(16 de septiembre).
NOVIEMBRE.
En el mes de noviembre es descanso obligatorio el lunes 16 de noviembre por el 110 aniversario de la Revolución Mexicana (20 de noviembre).
DICIEMBRE.
Mientras que en diciembre de 2020 se festejará el día de descanso el 25 del mismo mes.
Este asunto de cambiar las fechas específicas de cada acontecimiento nacional, afecta profundamente la historia de México.
¿En qué se basa el gobierno actual para cambiar aquello que ya es nuestra historia, incluyendo los mitos, los sucesos desde el punto de vista de los historiadores, lo que forma parte de nuestra identidad?
Ahora sucede que habrá que regresar al pasado, reconstruir la historia desde el comienzo, porque si el día de la Independencia de México no fue en la fecha precisa, entonces debemos de regresar a la fecha de antes de la colonia y no son 300 años de colonización, sino 289.
O la fecha de la Revolución no era el 20 de noviembre, sino el 16 y el General Emiliano Zapata Salazar cuatro días más viejo de lo que dicen los libros de historia y lo que los maestros repiten sin saber por qué.
Habrá que replantearlo en las escuelas, en los libros de texto gratuito, mandar a los profesores de nuevo a las escuelas normales para maestros a que cambien de pensamiento, de conocimientos y puedan enseñarles la nueva historia a sus estudiantes (nuestros hijos y nietos).
¿Cómo le vamos a enseñar al mundo que el presidente Lázaro Cárdenas le dio cuerpo a la Revolución Mexicana al llevar a cabo La Reforma Agraria? ¿O que los franceses perdieron la guerra un día domingo y que no era ningún 5 de mayo sino en el que se festejaba el día de la Santa Cruz y los albañiles y hasta los ingenieros lo estaban recordando?
Porque al cambiar una fecha aunque sea un solo día, se tendrá que cambiar toda la historia del planeta, ya que los acontecimientos sólo suceden en ese instante y no se puede jugar con el tiempo y el espacio porque se alteraría la vida misma.
A menos que cada ser humano se vaya a una dimensión distinta y uno forme su propia historia del mundo.
O como dijo no me acuerdo cual filósofo, “Cuando se mata a una mariposa se altera todo el planeta”.
A esto se le nombró: El efecto mariposa.
Pero la gente sabe que no necesitamos ir tan lejos ni pensar en cosas de otro mundo, cuando tenemos un par de posibles realidades como el que el gobierno le hace el juego a los grandes comerciantes para que el pueblo consuma más y trabaje menos.
Si se le da más días de asueto producen menos, se vuelven indolentes y para usar ese tiempo extra tienen que gastar el dinero que han dejado de ganar.
Y en el supuesto de que les paguen esos días sin trabajar.
¿Muchos no se irán a la cantina a usar el tiempo y el dinero que tan generosamente les han donado entre el gobierno y los empresarios?
¿Qué necesidad tiene el gobierno de regalar esos días de descanso para que la gente que tanto necesitamos siga produciendo bienes de consumo? Ya que si continúan trabajando esos días, el gobierno tiene más ingresos a través de mayores impuestos y al haber mayor respuesta al tener a la gente trabajando, el aumento en la producción de las empresas da como resultado mejores sueldos que se traducen en bienestar de la población, pues a mayor producción más barato es el producto en beneficio de los consumidores.
Y todo esto sólo por darle un día más al trabajador que lo que desea es trabajar más para cubrir sus necesidades, no el mandarlo de vacaciones para que se gaste aquello que no le han dejado recuperar con su trabajo.
¿Quizás los del gobierno piensan que haciendo gastar en viajes turísticos a la población trabajadora van a mejorar los ingresos por ese tipo de turismo con tiempo extra para gastarse el poco dinero que le entra y endrogarse con los bancos? O empeñar lo poco que tiene para pasear y gastarse todo y más durante ese tiempo que se supone le están regalando o a lo mejor el Secretario de Turismo piensa que los trabajadoras se van a quedar viendo la televisión durante todos esos días extras de asueto.
¿No será que tienen órdenes de bajar la producción como no hace mucho se hacía? Pero lo único que se está logrando con esos cambios de fechas de los días patrios, es que los niños pierdan identidad mexicana, al no saber el por qué los más, diciendo que la revolución se hizo tal día y descansan otro diferente.
¿Por qué la historia cuenta que Benito Juárez nació el 16 de marzo y se festeja el tercer lunes de ese mes y no su día? ¿O que la Constitución mexicana se escribió el lunes 3 de febrero y no el 5 como dicen los historiadores?
Y finalmente ¿Qué no se han puesto a pensar que dándole esos días extra al trabajador se los tiene que también dar a los campesinos? Ellos desean producir y no tomarse el día libre para no hacer nada, al igual que a los de los pueblos originarios como los mayas, los tarahumaras, etcétera quienes quieren integrarse a México, pero si no saben cuál es la historia, ni los días que festejan, más se va a separar una cultura de la otra, aunque aprendamos el Nahuatl y ellos el castellano.
Se necesitan inversionistas y quedar bien con el vecino, pero no se olviden de los 130 millones de mexicanos que queremos seguir respetando y seguir con nuestra historia.
Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com
