Si alguna vez nos pasó por la mente que el 2018 fue el peor año que hemos tenido en los últimos tiempos, es que no se ha puesto a pensar de lo que nos espera para el año que está comenzando.
La economía de Estados Unidos está cerca de una crisis tipo 2008, pues los banqueros y dueños del dinero no aprendieron del fracaso de Lehman Brothers, producto de esa quiebra. Y ahora que aunque su economía ganó el tres por ciento el año pasado en beneficio para los grandes capitales, fue por las industrias que se llevó de otros países y que están a punto de regresarse adonde antes trabajaban.
La ceguera de Trump no le deja ver, que el llenar de reaccionarios a los gobernantes de todos los países le va a traer a EE UU más problemas sociales, ambientales, provocados por gente como el fascista Bolsonaro en Brasil, lo que fue Peña Nieto en México con sus deudas y privatizaciones, con Macri en Argentina y con muchos otros por todo el planeta.
Los grandes capitales se han desarrollado más a base del daño a la ecología, a sus minas de carbón (EE UU usa el 70 por ciento de su energía con ese elemento y por eso Trump no quiere estar en los planes ambientalistas como los de Paris), las minas, que se dice que van a traer beneficios a la Nación y sólo envenenan el agua y al igual que México, EE UU y los países europeos, como Alemania y sobre todo Italia, se han endeudado a más no poder.
Además de la guerra comercial de Trump contra China, la que le trajo ganancias momentáneas, pero que los estadunidenses las están pagando con impuestos altos a la gran cantidad de productos chinos dentro de su País.
Esto y más se une a la problemática en la que el pueblo y el gobierno de México está metido y, que aunque lo está intentando cambiar poco a poco, son muchos los intereses de dentro y fuera que no lo dejan resolver con la premura que desea.
Otra medida urgente es el lograr una inversión extranjera atractiva y segura, donde se abran nuevos puestos de trabajo y los inversionistas tengan toda la seguridad y facilidades que el gobierno les debe y les puede ofrecer, en servicios, con mano de obra calificada y el respeto a su personal y a sus utilidades.
Es imperioso resolver el desarrollo del campo para obtener la mayor parte de nuestro consumo alimenticio e inclusive seguir siendo exportadores de nuestros productos tradicionales como lo son el aguacate, la cebolla, el ajo, la fresa y muchos otros de calidad tan preciados en el extranjero.
Igualmente organizar a la Secretaría de Hacienda para que colecte los impuestos justos a los empresarios y al mexicano en general. Adecuar el estado de las concesiones mineras, darles seguridad por parte de las autoridades y vigilar el que no se presenten problemas de seguridad para los trabajadores mexicanos, para el medio ambiente y para la salud del pueblo. Así como detener el fracking de las plataformas petroleras, etcétera.
Por ejemplo, el asunto de los huachicoleros que está punto de resolverse y el que al dar las soluciones que han sido necesarias, terminó con el robo millonario de gasolina contra la ciudadanía. Me imagino que el siguiente paso es encarcelar a todos los responsables de estos robos y dar un ejemplo de lo que puede seguir pasando con quienes delinquen en el País y en especial contra los bienes de la Nación.
De repente los del PRI, los del PAN y los del PRD, comenzaron a criticar las medidas del gobierno federal de evitar que los huachicoleros sean perseguidos a costa de unos días que se esperen a que las pipas lleguen y los ductos estén bien cuidados por la Policía Federal, el Ejército, la Marina y que se terminen los controles computarizados para detectar donde puede haber más robos.
Los del prian, el prd y televisa (no se merecen mayúsculas), han echado a andar una campaña de desprestigio contra el gobierno, acusándolo de “esconder la verdad sobre la gasolina”. Esto me suena a complicidad con los huachicoleros y como dijo el mismo Andrés Manuel en su reporte mañanero frente a los medios. “Todos los de arriba estaban enterados de los robos de la gasolina” y por qué nunca la denunciaron, pero bien que mandaron a la guerra a miles de militares a perseguir a los que pasaban la droga desde Colombia hasta Estados Unidos. Los mismos gringos que ahora están haciendo una publicidad desmedida del juicio del “Chapo”, para buscar la reelección del año que viene, al mostrarles a los estadunidenses que todos los mexicanos somos parte de los “cárteles” y por eso quiere el muro para detener a todos los mexicanos, quienes somos delincuentes tratando de entrar a su País.
Es una vergüenza el que los partidos de oposición rechacen todas las medidas que benefician a la ciudadanía, sólo para ponerle piedras en el camino al presidente Andrés Manuel López Obrador para fastidiarlo, atropellando al resto de los ciudadanos mexicanos.

Con todo lo mencionado en la primera parte de este escrito, más el enfrentamiento entre EE UU/Rusia/China, no creo que las cosas se vayan a poner mejor que en el 2018, especialmente cuando a Trump ya se le acabaron las ideas fascistas para ganar adeptos dentro de Estados Unidos y muchísimo menos en el resto del mundo, lo último que le queda es buscar la guerra contra algún país latinoamericano, como Venezuela (este País tiene en contra al tristemente famoso Grupo Lima y a la OEA, menos a México y Paraguay), lo cual sería mortal tanto para los soldados de Estados Unidos, como para los Venezolanos, porque hay que pensar que los pobres y el Ejército venezolano respaldan a Maduro.

¿Qué no apoyará China a Venezuela ahora que le está comprando petróleo a este País? Y los rusos no se van a quedar con los brazos cruzados a sabiendas que una chispa los va a prender a ellos también, junto a Corea del Norte y a Irán, envolviendo a Israel y a los países árabes. ¿Y con quién se van a comprometer La India y su poder atómico, Turquía, el resto de Europa y Japón?
Si la guerra comercial contra China y en parte contra México por lo del Tratado de Libre Comercio: TEC, con el que Trump quiere que los mexicanos paguemos el susodicho e imbécil muro, el cual no va a servir para nada, porque va a detener a los turistas de todo el sur del continente, pero los emigrantes y la droga van a seguir pasando por túneles, por el mar y por el aire.
Total, que el año 2019 no tiene muchas posibilidades de ser mejor que el pasado, ya que si la guerra comercial sólo les sirvió para un rato y como ya no existen las guerras convencionales, una conflagración mundial si les serviría para terminar el año 2019 y nadie poder festejar la llegada del nuevo año 2020.

Por: Rafael Benabib / [email protected]