-Adalberto, te llamaron de la Universidad de Sergio para avistarte que este 1º. de marzo ya comienzan las clases presenciales en el colegio y que te piden que vayas a inscribir a tus hijos antes de que te pongan recargos por no pagar a tiempo, le avisó Rosita la esposa.
“¿Están locos, cómo que van a reabrir el colegio si ninguna autoridad de la Secretaría de Salud o la Secretaría de Educación Pública; han avisado que ya se pueden recibir clases presenciales para que los alumnos y los maestros se presenten a sus labores?, bufó don Beto extrañado. Seguramente se están preparando para cuando estos les den permiso”. 

-A lo mejor le están llamando a todos los padres para que inscriban a sus hijos y así recuperar algo del dinero que ha dejado de entrar durante la pandemia del coronavirus. Acuérdate que nos han seguido cobrando durante todo este tiempo aunque fueran clases virtuales y Silvia está becada. Ella sólo te cuesta cinco mil pesos al mes de los diez mil pesos que cuesta la colegiatura del segundo semestre de preparatoria porque, en las clases presenciales ella tiene media beca gracias a sus magníficas calificaciones, mientras tienes que pagar los ocho mil pesos completos por Sergio porque reprobó en matemáticas desde tercero de secundaria.

-Que va, esto lo están haciendo para poder cobrar más. Los colegios particulares piden que se dé comienzo a las clases presenciales desde párvulos hasta terminar la licenciatura. La decisión la tomó La Asociación de Escuelas particulares (ANFE-ANEP) sobre el seguro regreso a clases presenciales el próximo 1º de marzo en instituciones privadas afiliadas, replicó el marido a sabiendas que la Asociación tiene información privilegiada.
Y añadió que parece que ignoran que el regreso a clases es una llamada para que los alumnos se contagien del virus cuando ni siquiera se han vacunado o hemos llegado al color verde del semáforo nacional, sino que La Ciudad de México y el Estado de Morelos somos los únicos que seguimos estando en el color rojo y no hay para cuando salgamos de este.

De todas maneras a Sergio no le pasa nada, porque a los niños de catorce, quince y diez y seis años es muy difícil que se lleguen a contagiar, pues dice el doctor Hugo López Gatell  que por la edad no se les debe de vacunar, pero sí pueden ser portadores del virus. 

-De todas maneras aunque se salga del color rojo y todos estemos en verde, mientras el mundo entero no esté vacunado, siempre existirá el peligro de volver a contagiarnos con el Covid-19 y por eso tenemos que seguir cuidándonos con la sana distancia, el tapabocas, el alcohol, el gel y el lavado de manos, ya no digamos evitar estar en un salón de clases junto a compañeros y a profesores que llegan de lugares alejados de los centros escolares, donde tratan a otras gentes que pueden estar infectadas.
Y aún en Semáforo verde el regreso a clases debe de tener el visto bueno de las autoridades sanitarias, ya que las resoluciones sobre el semáforo epidemiológico  son competencia de la Secretaria de Salud y no de particulares, porque en caso diferente, quien tome una decisión de esa naturaleza estará poniendo en peligro a la población estudiantil, a nuestro País y a que de nuevo vuelvan a aparecer los rebrotes dentro de los planteles educativos, a los alumnos y al personal docente, extendiéndose a lo ancho y largo del planeta.

Como dijo el entonces Secretario de Educación Pública Esteban Moctezuma, que el regreso a clases presenciales será seguro, ordenado, gradual y cauto. Recordó que el plan de  vacunación contra el covid-19 tiene como principal objetivo disminuir la mortalidad. Por eso el vacunar a la población se inició con el personal de salud que sólo atiende a los enfermos del coronavirus y a los adultos mayores.
El Secretario Esteban Moctezuma reitero que las vacunas que vayan llegando a México se les aplicara a todos las personas que se encuentren en el territorio nacional, incluyendo a los extranjeros que estén de paso por el País, recordándoles que las vacunas cuentan con dos dosis, la segunda se administra 21 días después de la primera. 

El funcionario encargado de las conferencias diarias de frente a los reporteros y televidentes de todo el País, presentó un reporte técnico sobre la pandemia en que se confirmaron  casos de Covid-19 y cerca de los 189 mil 830 casos fallecidos.

Cuando se entrevistó a Gabriela Nucamendi, Directora de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades No Transmisibles acerca de la idea de comenzar en algunos planteles privados las clases presenciales, nos contestó que de ninguna manera es conveniente porque lo que se estaría logrando es encontrar un polo de contagio para una población receptora de los alumnos y el personal que los rodea, como el profesorado, el equipo administrativo y de limpieza, sin las  mínimas defensas sobre el Covid.19. 
De entre la gente que se le entrevistó no hubo una sola opinión a favor de las clases presenciales, antes que la Secretaria de Salud y la de Educación pública estuvieran de acuerdo con la idea de comenzar dichas clases en los centros educativos se llevarán a cabo hasta que se den las condiciones que los investigadores y los doctores encargados de informar diariamente a la población, acepten que las clases presenciales sean seguras para los alumnos y profesores en las aulas.

Es tiempo de que el gobierno de México, representado por el presidente Andrés Manuel López Obrador sea un poco más firme al respecto y no permita que los propietarios de los colegios privados pongan en peligro a la población estudiantil con el pretexto de que se tiene la libertad de actuar sin prohibición alguna, ya que se está poniendo en riesgo a unas de los más importantes grupos de ciudadanos que serán nuestras próximas generaciones directivas en el ramo político, familiar y de servicio a la comunidad.

Por otra parte, el vacunar solamente a los profesores no implica la seguridad de todo el plantel, pues se necesita un sistema de higiene con el que pocos tienen, un espacio para mantener la distancia adecuada de por lo menos un metro y medio entre los alumnos y otras cosas más.
Es verdad que en las clases presenciales se aprende de una forma amplia y adecuada, frente al maestro, con quien se puede despejar dudas o pedir una explicación de lo que no se entendió en forma virtual; la relación maestro alumno, la atención absoluta de lo que está aprendiendo y no dejar que la televisión o la laptop enseñe algo que el joven no pueda absorber por la diferencia en el mismo vocabulario entre uno y otro, sin poder pedirle que repita el concepto que sea en lenguaje más accesible para el alumno, pues es muy importante la interrelación.

“Pero también en una situación de pandemia por la que se está pasando, al estudiar las clases virtuales algo queda, aunque ayudemos a hacer los trabajos de los muchachos, a las clases presenciales no llegarán sin saber nada”, añadió don Adalberto. 

Por: Rafael Benabib / rafaelbenabib@hotmail.com