El colectivo Mochila Rodante organiza desde 2014 rodadas nocturnas abiertas a todo el público para generar empatía hacia las distintas formas de movilidad que existen. Además, se suman durante distintos periodos gubernamentales a iniciativas que generen políticas públicas a favor de la agenda de movilidad.
Sin embargo, se enfrentan a diferentes desafíos, principalmente a una cultura vial enfocada en el automóvil, malas condiciones de las bicicletas y el terreno desigual de la ciudad, con subidas y bajadas.
En el marco del Día Mundial de la Bicicleta que se celebra anualmente el 3 de junio para fomentar su uso, entrevistamos a Roberto Cervantes, coordinador de Mochila Rodante para conversar sobre el proyecto y su perspectiva frente a distintas problemáticas de los ciclistas en Cuernavaca.
Mochila Rodante se originó en 2009 como un proyecto de cicloturismo y desde 2014 organiza rodadas nocturnas todos los jueves frente a las escaleras del edificio principal de la UAEM. De acuerdo con Roberto Cervantes, hasta el la hecha llevan más de 400 rodadas nocturnas.
El colectivo organiza diferentes tipos de rodadas: los primeros dos jueves del mes rodadas sencillas y aptas para todas las personas; el tercer jueves hacen un recorrido a uno de los 12 pueblos de Cuernavaca; y el último jueves del mes la rodada es un reto donde los participantes ponen a prueba sus capacidades físicas con rutas de mayor complejidad.
En Cuernavaca, en 2022, se vislumbró un proyecto para movilizarse a través de la bicicleta, un carril dedicado a quienes se transportan a través de este medio, el cual fracasó por múltiples causas.
Entre esas causas, detalló el representantes del Colectivo Mochila, están la falta de tiempo y recursos por parte del gobierno municipal de Cuernavaca, y la falta de empatía de los residentes de la avenida Palmira, quienes “no quisieron ser empáticos frente a otras formas de moverse”.
Por: Alfa Peñaloza | DDM
