El caso de Marianne Gonzaga, una influencer de 17 años, y Valentina Gilabert, una modelo de 18 años, ha sacudido a la opinión pública en México, especialmente tras la liberación de Gonzaga esta noche de miércoles 23 de julio de 2025, después de pasar cinco meses en prisión por un ataque violento ocurrido en febrero.

Este incidente, marcado por celos y graves lesiones, ha desatado un debate sobre la justicia para menores y las consecuencias de los crímenes cometidos por figuras públicas en redes sociales.

Cronología del incidente

El ataque ocurrió el 5 de febrero de 2025, en un departamento ubicado en la alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México. Según reportes, Marianne Gonzaga, conocida en redes sociales por su vida en Cancún y su vida personal, viajó a la capital para confrontar a Valentina Gilabert, quien mantenía una relación con José Said Becerril, el exnovio de Gonzaga y padre de su hija de menos de un año.

El ataque fue descrito como brutal: Gonzaga apuñaló a Gilabert aproximadamente 15 veces, afectando áreas críticas como el cuello, el tórax y las manos. Valentina, quien resultó gravemente herida, fue hospitalizada de inmediato y estuvo en coma durante 5 días, seguida de 7 días en terapia intensiva y más tiempo en terapia intermedia.

Las lesiones incluyeron tres heridas en el pecho, tres en la espalda, dos en el cuello, cinco en las manos, una en la cabeza, una en la nariz y una en la pierna, según su testimonio. Su mano fue reconstruida quirúrgicamente, y aún enfrenta problemas de recuperación, como dolor en los pulmones y fatiga al caminar.

Contexto y motivación

La investigación reveló que el ataque fue motivado por celos. Gonzaga, al enterarse de la relación entre Gilabert y Becerril, planeó el ataque con la ayuda de dos cómplices: Aintzane Ichazo Nucamendi, amiga cercana de Gilabert, y Akram Amir Mtz. Según el testimonio de Gilabert, Ichazo la engañó para llevarla al baño, donde Gonzaga la emboscó. Antes del ataque, se filtraron chats que sugieren que Gonzaga había estado siguiendo a Gilabert, investigando su paradero.

José Said Becerril, exnovio de Gonzaga, llamó a la ambulancia tras el ataque y acompañó a Gilabert al hospital, lo que ha generado especulaciones sobre su relación actual. Recientemente, se han visto juntos cuidando a la hija de Gonzaga, Emma, y se rumora que podrían estar planeando una boda, según publicaciones en redes sociales.

Proceso legal y detención

Gonzaga fue detenida días después del ataque, el 11 de febrero de 2025, y vinculada a proceso por el delito de lesiones calificadas, no por tentativa de feminicidio, debido a que era menor de edad. Esto limitó la pena máxima que podía enfrentar a cinco años, según declaraciones de abogados involucrados. Fue internada en el Centro Especializado para Mujeres Adolescentes, donde, según la cuenta de Instagram “Reas de turquesa”, mostró una actitud positiva, participativa y tranquila, participando en actividades y talleres.

Sus cómplices también enfrentaron consecuencias legales. Aintzane Ichazo Nucamendi y Akram Amir Mtz fueron detenidos en marzo de 2025, acusados de complicidad. Ichazo, en particular, fue señalada como la persona que facilitó el acceso de Gonzaga al lugar del ataque, lo que ha generado indignación entre los seguidores de Gilabert.

Liberación y controversia

Este miércoles 23 de julio de 2025,Gonzaga fue liberada tras una audiencia en la que la Fiscalía de CDMX determinó que no podía mantenerla presa. Según reportes, salió de los juzgados cubierta con una sudadera, con la capucha puesta y la cabeza agachada, lo que refleja la presión mediática. La liberación, tras sólo cinco meses, ha generado una ola de críticas en redes sociales, con usuarios como @AntiTelevisaMx exigiendo que sea juzgada como adulta y enfrentando una pena de hasta 17 años, similar al caso del “Fofo Márquez”. El debate público se centra en la edad de Gonzaga y las sanciones para menores.

Si hubiera sido mayor de edad, habría enfrentado cargos por tentativa de feminicidio, lo que habría implicado una pena más severa. Esta distinción ha llevado a discusiones sobre la necesidad de reformar las leyes para casos de extrema violencia cometidos por adolescentes.

Recuperación de Valentina Gilabert y perspectiva personal

Valentina Gilabert, tras meses de recuperación, ha retomado sus estudios universitarios y considera estudiar criminología, según publicaciones en Instagram. En una entrevista con Univision el 19 de marzo de 2025, describió el ataque como un momento de terror: “Sentía que realmente me estaba muriendo. No podía procesar lo que pasaba, tenía tres fugas en las vías respiratorias, una en la tráquea y dos en los pulmones, no podía hablar ni respirar, pero me mantuve consciente”.

Expresó su temor de que Gonzaga quedara libre y abogó por cambios legales para evitar casos similares.

A pesar de su recuperación, Gilabert enfrenta secuelas, como pulmones no completamente recuperados y fatiga al caminar. Su relación con José Said Becerril y su cercanía con la hija de Gonzaga, Emma, han sido temas de interés mediático, con imágenes recientes mostrando a la familia improvisada en actividades cotidianas.

Reacciones y debate público

La opinión pública, reflejada en redes sociales como X, ha sido dividida. Mientras algunos consideran que la liberación es injusta dado el daño causado, otros argumentan que el sistema legal debe respetar las limitaciones para menores. El periodista Carlos Jiménez, a través de su cuenta @c4jimenez , ha sido una fuente clave de actualizaciones, reportando detalles como la detención de los cómplices y la liberación de Gonzaga. Otros usuarios, como @maurg1, han destacado la posibilidad de que Gonzaga no enfrentara cárcel inicialmente por ser menor, lo que alimentó el debate desde el inicio.

 

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