Alrededor de 20 trabajadores del Panteón de la Paz, ubicado en el poblado de Chipitlán en Cuernavaca, interrumpieron sus actividades el día de ayer debido a la falta de pago de sus salarios. Los empleados denunciaron que se les adeudan dos quincenas, lo que ha generado una situación insostenible para ellos y sus familias.
El paro de labores comenzó cerca de la una de la tarde, momento en el que los trabajadores decidieron cerrar el acceso al panteón como medida de protesta. Impidieron la entrada a los visitantes hasta obtener una respuesta por parte de las autoridades municipales, en particular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Servicios Públicos de Cuernavaca.
Uno de los trabajadores afectados manifestó su descontento, mencionando que algunos de sus compañeros llevan más de un mes sin recibir el pago correspondiente, mientras que otros han acumulado 15 días de retraso en su salario. “Nos dicen que el secretario ya se fue y que lo están resolviendo, pero solo nos están dando largas”, expresó uno de los trabajadores afectados, visiblemente molesto por la falta de respuestas concretas.
Actualmente, estos empleados se encuentran laborando en la restauración de nichos y en la remoción de tumbas, actividades que se han vuelto necesarias debido a los recientes deslaves registrados en la ladera que colinda con la colonia Los Pilares. Estas labores físicas, consideran los trabajadores, justifican su exigencia de recibir un pago puntual, pues sus familias dependen de estos ingresos para cubrir necesidades básicas.
El retraso en los pagos ha obligado a algunos empleados a solicitar dinero prestado para poder solventar gastos urgentes. “Nos dicen que nos pagarán en tal fecha, pero cuando llega el día, el pago no aparece”, indicaron los inconformes. Las cantidades adeudadas oscilan entre los 9 mil y 13 mil pesos por cada trabajador, lo que ha generado una situación financiera crítica para muchos de ellos.
Los empleados del Panteón de la Paz hicieron un llamado a las autoridades municipales para que se agilicen los pagos, con el fin de evitar que el paro de labores se prolongue y afecte aún más a sus familias.
